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Vedanta Paribhasa - Dharmaraja Adhvarindra (La materia del Vedanta Advaita parte I)

Escrito por sanatanadharma 06-01-2016 en Vedanta. Comentarios (0)

Ganesha


Extracto del libro titulado "La esencia de la propia identidad seguido de Conclusiones del Vedanta Paribhasa"

de los maestros tradicionales Swarupananda y Dharmaraja Adhvarindra.

Introducción, traduccion, y notas de Roberto Mallon Fedriani

Editorial Sanz y Torres, 2014

https://www.sanzytorres.es/ficha.php?libid=22765

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LA MATERIA DEL VEDANTA ADVAITA (Parte I)

La validez de los medios de conocimiento -Pramana- que se han descrito con anterioridad[1] es doble: por un lado sirven para explicar la realidad convencional, y por otro para explicar la Realidad Absoluta.

El primer tipo de validez es común a todos los medios de conocimiento excepto para aquel[2] que aprehende la verdadera naturaleza de Brahman. Esto es así porque los objetos de conocimiento de este Pramana están libres de contradicción durante el estado de existencia fenoménica[3] .

El segundo tipo de validez pertenece a los textos vedánticos que explican la identidad entre el ser individual[4] y Brahman; textos como por ejemplo aquellos que comienzan con frases como: “En el principio este universo, hijo mío, no era sino Existencia…”[5], y los que terminan afirmando “Tú eres Eso”[6] ; pues las cosas que estos textos enseñan, a saber, la identidad del Sí mismo individual y el Sí mismo Supremo, no se puede negar en ningún momento del tiempo, sea pasado, presente, o futuro[7] . Como la realización de esa Identidad depende del conocimiento de los significados de las palabras “Eso” y “Tú”, lo primero que se va a determinar es el significado de la palabra “Eso” por medio del uso de características y de los medios de conocimiento.

Las características son de dos tipos: esenciales y secundarias.

De entre ellas, las características esenciales (swarupa-laksana) consisten en la naturaleza misma (swarupa) de una cosa. Pues bien, la Verdad, etc., son características esenciales de Brahman, ya que esto está confirmado en textos de la Sruti[8] tales como “Brahman es Verdad, Conocimiento e Infinitud”[9] y “Él supo que la Felicidad era Brahman[10] .

Objeción: Si una cosa no puede residir en sí misma, entonces ¿cómo pueden esas cosas  ser características del Sí mismo?[11]

Respuesta: No es así. La misma cosa puede concebirse como poseedora de atributos, y como atributo respecto de sí misma. Luego entonces sí que puede haber algo que tenga una característica y a la vez lo sea. Es por esto por lo que se ha dicho que “La Felicidad, la experiencia de los objetos y la eternidad son los atributos. Aunque éstos no están separados de la Consciencia (de Brahman), parecen estarlo”[12] .

Una característica secundaria es aquella que, aun cuando no dura tanto como la cosa que la posee, no obstante la diferencia de otras cosas. Por ejemplo, el olor es una característica de la tierra; en cambio, los átomos de tierra carecen de olor cuando se disuelve el universo; y tampoco lo tienen los átomos de una vasija, o de cualquier otro objeto hecho de tierra a partir del momento en que éstos se originan.

Relacionando esto con el asunto que estamos discutiendo, el hecho de que Brahman  sea la causa del nacimiento del universo, es una de esas características secundarias. Aquí la palabra “universo” ha de entenderse como “la suma total de todos los efectos”. Y por “causa” se quiere decir “agente de la acción”, de ahí que esta característica no sea necesariamente extensible a la ignorancia o Avidya[13] . Ser “agente de la acción” es poseer conocimiento inmediato, deseos de hacer, y voluntad respecto a causas materiales particulares.

Respecto a la posesión de Brahman del “conocimiento inmediato de todas las causas materiales”, hay textos de la Sruti que lo evidencian: “De Él  -que conoce todas las cosas de manera general y particular, y cuya meditación es un resultado natural de Su Conocimiento- se produce este Hiranyagarbha[14], nombres, colores y alimentos”[15].

Respecto a Su “deseo de hacer”, hay textos de la Sruti que lo evidencian: “Él deseo: ¡Que Yo sea múltiple!, ¡Que Yo nazca en forma de efectos”[16] .

Respecto a este tipo de “voluntad” que Él posee, son prueba de ello pasajes como “Él produjo la mente”[17] .

Así pues, se indican tres características, cada una con un término distinto: “conocimiento”, “deseo”, y “voluntad”; y se hace así con el fin de no caer en el error consistente en la atribución de cualidades redundantes.

Por otro lado, los términos “origen”, “mantenimiento” y “disolución” deben entrar a formar parte solo una vez con cada una de las características anteriores. De este modo, combinándolos todos, tenemos un total de nueve características de Brahman.

Respecto a que Brahman sea causa del origen, del mantenimiento y de la disolución del universo, son prueba de ello textos de la Sruti como: “De Quien nacen todos estos seres, por medio de Quien viven después de haber nacido, a Quien finalmente retornan y con Quien se funden”[18] .

Es característica de Brahman la de Ser la causa material de la totalidad del universo. Aquí por “causa material” se quiere decir “substrato de la sobreimposición del universo”, o “substrato de la ilusión cósmica” (Maya)[19] que se transforma a sí misma adoptando la forma del universo. En determinados textos de la Sruti se dice que Brahman y el universo son idénticos teniendo en perspectiva esta causalidad material: “Todo esto es el Sí mismo”[20] ; “Él llego a ser lo grosero y o sutil”[21] ; “Que Yo me multiplique; que Yo nazca”[22]. Así pues, afirmaciones cotidianas como “la vasija existe”, “la vasija se manifiesta”, o “la vasija es deseable”, se hacen debido a la sobreimposición de su identidad sobre Brahman -que no Es sino Existencia (Sat), Conocimiento (Chit), y Felicidad Absoluta (Ananda).

Objeción: Si se dice de una vasija que es deseable debido a su sobreimposición sobre la Consciencia (sobre Brahman) que es Felicidad, entonces como es que el sufrimiento está también sobreimpuesto sobre Eso; si así fuese, entonces debería afirmarse que el sufrimiento es deseable.

Respuesta: No, pues ha de aceptarse el principio siguiente: si hay sobreimposición, se puede rastrear su causa; no obstante, no sólo porque haya una causa ha de haber sobreimposición. Así pues, si bien puede haber sobreimposición del sufrimiento sobre los aspectos Existencia y Conocimiento de Brahman, en cambio no hay  sobreimposición sobre Su aspecto Felicidad. La sobreimposición de esos dos aspectos respecto al universo se debe al “nombre” y la “forma”[23] , que son modificaciones de la ignorancia o Avidya. Es por eso por lo que se ha dicho: “Existencia, manifestación, belleza, nombre y forma; estos son los cinco aspectos de los fenómenos. Los tres primeros son características de Brahman, y los dos últimos del universo”.

A continuación pasaremos a describir cuál es  el orden de la Manifestación.

Al principio de la Creación, el Señor Supremo, con la ayuda de las acciones pasadas -que son las causas de la variedad del universo que va a ser creado- [24] y con la ayuda de la Ilusión Cósmica (Maya) que está dotada de un poder ilimitado e inexplicable[25] , concibe primero en Su mente la totalidad de la Manifestación Universal consistente en nombres y formas, y decide: “Yo haré esto”. Dice la Sruti: “Pensó: que Yo me multiplique, que Yo nazca”[26] ; “Deseó: ‘que Yo me multiplique’, ‘que Yo nazca’ ”[27] .

A partir de ahí se producen los cinco elementos simples comenzando por el éter, y que se indican con la palabra tanmatra[28] . De entre estos, la propiedad del éter es el sonido; las del aire, el sonido y el tacto; las del fuego,  sonido, tacto, color, y sabor; las del agua, sonido, tacto, color, sabor, y olor. Así pues, el sonido no es una propiedad única del éter, pues también se encuentra en el aire y demás elementos. Esto no es un error, pues no hay nada que lo contradiga.

Como estos elementos son efectos de la ilusión cósmica que está hecha de los tres “ingredientes”[29] , están por consiguiente también compuestos de éstos. Los ingredientes son la serenidad (Satva), la actividad (rajas), y la inercia (Tamas). 

De estos cinco elementos tomados individualmente y hechos particularmente del ingrediente serenidad (Satva), se producen en orden los cinco órganos sensoriales conocidos como oído, piel, ojo, lengua y nariz. De estos mismos cinco elementos hechos del ingrediente serenidad (Satva), cuando se combinan entre sí, se produce la mente (manas), el intelecto (Buddhi), el ego (Ahamkara) y el depósito de la memoria (Chitta)[30] .

Las deidades que presiden los cinco órganos, empezando por el oído, son respectivamente: los puntos cardinales, el Aire, el Sol, Varuna[31] , y los dos Asvins[32] . Las deidades que presiden los cuatro -comenzando con manas- son respectivamente: la Luna, Brahma, Shiva, y Vishnú[33] .

De estos mismo cinco elementos poseídos particularmente del ingrediente actividad (rajas), se producen en orden los órganos de acción que llamamos lengua, mano, pies, órgano de excreción, y órgano de generación. Las deidades que los presiden son respectivamente: Agni (Fuego), Indra, Vishnú, Yama, y Prajapati.

Los mismos cinco elementos poseídos en particular por el elemento actividad (rajas),  producen las cinco fuerzas vitales llamadas, prana, apana, vyana, udana y samana. De entre ellas, Prana es la fuerza vital que se mueve hacia adelante y tiene su asiento en la región de la nariz. Apana es el que se mueve hacia abajo y tiene su asiento en la región del ano. Vyana es el que se mueve en todas las direcciones y penetra todo el cuerpo. Udana es la fuerza vital que se mueve hacia arriba y ayuda cuando el alma parte del cuerpo; tiene su asiento en la garganta. Samana es la que metaboliza el alimento que comemos y bebemos, y tiene su asiento en la región umbilical.

A partir de los mismos cinco elementos, cuando están poseídos particularmente por el ingrediente inercia (Tamas), se producen los elementos compuestos que están combinados con los otros cuatro. El texto de la Sruti, “Haga Yo de cada uno de estos  una entidad triple”[34] , es indicativa de una combinación de cada elemento con los otros cuatro.

La combinación con los otros cuatro elementos es como sigue: primero se divide el éter en dos, y después se divide una de estas mitades en cuatro partes, cada una de las cuales se añade a su vez a las mitades de los otros cuatro elementos, aire  y demás. De modo similar dividiendo el aire en dos partes, y después dividiendo una de estas mitades en cuatro, cada de estas partes se añade a las mitades de los otros cuatro elementos, éter y demás. Lo mismo ocurre con el fuego y los restantes elementos.

Es así como la mitad de cada elemento compuesto esta hecho de sí mismo, y la otra mitad de los cuatro elementos restantes. Así pues, el uso del término concreto “tierra” y el de los demás elementos, se debe a la preponderancia de su propia parte en ellos. De ahí que se haya dicho: "El uso de nombres particulares se debe a la preponderancia de ese elemento”[35] .

A partir de los elementos simples arriba mencionados, se constituye el cuerpo sutil (Linga Sharira), consistente en la mente (manas), el intelecto (Buddhi),los cinco órganos sensoriales, los cinco órganos de acción y los cinco alientos vitales. Ellos ayudan al alma en su paso a otros mundos y perduran hasta la Liberación. Es así como se ha dicho: “El cuerpo sutil, compuesto por las cinco fuerzas vitales, manas, el intelecto y los órganos, es producido a partir de los elementos simples, y es el medio por el cual el alma experimenta los resultados de sus acciones”[36] .

Este cuerpo sutil es de dos tipos: superior e inferior. El superior es el cuerpo sutil de Hiranyagarbha, mientras que el inferior es el cuerpo sutil de los seres como nosotros. De entre ellos, al cuerpo sutil de Hiranyagarbha se le llama mahat-tattva (el Intelecto Cósmico), mientras que al de las personas como nosotros se le llama ego.

De modo similar, a partir de los elementos compuestos que poseen particularmente el ingrediente inercia (Tamas), se produce el universo consistente en los siete mundos superiores (bhuloka, bhuvarloka, svarloka , mahar, jana, tapas, y satya)[37] y los siete mundos inferiores (atala, vitala, sutala, talatala, rasatala, mahatala, y patala); asimismo, los cuatro tipos de cuerpos groseros: los nacidos de vientre materno, los nacidos de huevos, los nacidos de la humedad y los que brotan de la tierra. De entre éstos, los nacidos de  vientre materno son los cuerpos de los hombres, del ganado, etc.; los nacidos de huevos son las aves, los reptiles, etc.; los nacidos de la humedad son los cuerpos de los piojos, los mosquitos, etc.; y aquellos que brotan de la tierra son las plantas, etc. Las plantas son también cuerpos pues son los asientos en los que se experimentan los resultados de los pecados cometidos en el pasado[38] .

Ishvara[39] es el agente directo en el origen de los cinco elementos sutiles, de los elementos groseros, del cuerpo sutil (tanto inferior como superior) hecho de los diecisiete componentes[40] , y del cuerpo grosero de Hiranyagarbha[41]. En cambio, en el origen del resto del universo Él es agente por medio de Hiranyagarbha y otros[42] , pues dice la Sruti: “Que Yo entre en estas tres deidades[43] como este elemento individual y manifieste nombre y forma”[44] .

Hiranyagarbha es el primer individuo nacido, y es distinto de la Trinidad Brahma, Vishnú y Shiva. Según un texto de la Smriti: “Él es en verdad el primer ser corporeizado[45]. Él es en verdad llamado persona (Purusha). Él es el primer progenitor de los seres. Aquel Brahma apareció antes que todos”[46] . Al igual que aquel texto de la Sruti que afirma: “Hiranyagarbha apareció antes que ninguna otra cosa”[47]  .

Hasta aquí se ha descrito la proyección de los elementos y de las cosas hechas de los elementos.

A continuación trataremos sobre la disolución cósmica.

Se trata de la destrucción del Mundo en general, y hay cuatro tipos: diurna, fundamental, esporádica, y absoluta.

La disolución diurna es el estado de sueño profundo, pues representa la disolución de todos los efectos. El mérito, el demérito y las impresiones latentes pasadas (Samskaras-Vasanas) permanecen entonces en su forma causal: a una persona que se despierta del sueño, no le resulta raro el placer, el dolor, etc., ni tampoco le resulta inexplicable el recordarlos. Aun cuando la mente esté anulada durante el sueño profundo, no obstante la función de la respiración, etc. que dependen de ella no están ausentes, pues aunque en la realidad del durmiente no hay respiración etc., no obstante la cognición de ausencia es solo una fantasía, lo mismo que lo es la cognición que se tiene entonces del cuerpo, el cual, al no sentirlo, parece como si no existiera.

No cabe argumentar que el caso de un hombre que duerme no sea diferenciable del de un hombre muerto. La diferencia es la siguiente: el cuerpo sutil del hombre durmiente permanece aquí en forma de impresiones latentes, mientras que el de un hombre muerto está en otro mundo.

También puede verse del siguiente modo:

La mente tiene dos funciones: la función de conocimiento y la función de la actividad. Durante el sueño profundo la función de conocimiento está destruida, no así la función de actividad. De aquí que la continuidad de la fuerza vital, etc., no pueda ser negada. Prueba de este estado mental durante el sueño profundo son textos de la Sruti como: “Cuando una persona duerme y no tiene ensoñaciones, en verdad se hace uno con Brahman asociado con esta fuerza vital. Entonces el órgano del habla con todos los nombres se funde en Él”[48] ; “Él está entonces unido con la Existencia, querido mío; está fundido con su Sí mismo”[49] .

La disolución fundamental es la destrucción de todos los efectos que conlleva la destrucción de Hiranyagarbha. Dicho de otro modo: cuando Hiranyagarbha  -habiendo ya realizado a Brahman, y tras haber finalizado el trabajo comenzado en forma de  Protector del universo- alcanza la Liberación Suprema consistente en el aislamiento que se caracteriza por la des-corporeización, entonces, aquellos habitantes del mundo  de Hiranyagarbha que han realizado a Brahman, alcanzan con Él dicho aislamiento[50] .

Como dice el texto de la Smriti: “Cuando al final de la vida de Hiranyagarbha llega la disolución cósmica, todos aquellos que han realizado el Sí mismo entran con él en el Estado Supremo”[51] .  Así pues, cuando Hiranyagarbha se Libera junto con los de su mundo, el universo regido por él con todos sus mundos subsidiarios[52] , los cuerpos inmóviles y otros cuerpos hechos de los elementos contenidos en ellos, así como esos elementos mismos -todos ellos- se funden en la Prakriti, si bien no en Brahman –pues la destrucción en forma de anulación[53] solo se da en Brahman. De ahí que este tipo de disolución se denomine “disolución fundamental” (Prakrta)[54] .

La disolución esporádica es la disolución de solo tres de los mundos[55] , resultado del fin de un día de Hiranyagarbha. Un día de Hiranyagarbha es un periodo que dura cuatro mil eras o Yugas, según leemos en afirmaciones escriturarias como “A un periodo de cuatro mil Yugas se le llama un Día de Brahma[56] . El periodo de disolución es igual que el Día de Brahma, pues la duración de una noche es igual que la de un día.

Los Puranas son prueba en relación a la disolución “fundamental” y la “esporádica”.

La siguiente afirmación es una prueba de la disolución “fundamental”: “Cuando han pasado los doscientos millones de años humanos que dura la vida de Hiranyagarbha, el Paramesthin[57] , las siete causas secundarias sufren la disolución[58] . ¡Oh Rey! Esta es la disolución fundamental que se da cuando se funden todos los efectos.”[59] 

Y la siguiente es prueba de la destrucción “esporádica”: “Se llama disolución esporádica a aquella que se da cuando el Creador (Brahma-Hiranyagarbha) del universo retira a intervalos regulares los tres mundos dentro de Sí Mismo, y reposa sobre la serpiente Ananta como si fuera su lecho”[60] .

El cuarto tipo es la disolución de la Liberación respecto de todo, y que sigue a la Realización de Brahman[61] . Conforme a la teoría del Sí mismo único, esta disolución es simultánea; mientras que según la doctrina del Sí mismo múltiple es gradual[62] . Textos de la Sruti como “Todos son unidos” son prueba de ello.

De los tipos de disolución anteriormente descritos, los tres primeros están todos causados por el cese del trabajo pasado[63] , mientras que el cuarto tipo de disolución se debe al amanecer del Conocimiento, y tiene lugar junto con la disolución de la Ignorancia (Avidya) misma. Esta es la diferencia respecto a los demás.

De este modo se han descrito los cuatro tipos de disolución cósmica.

A continuación se expone el orden de dicha disolución.

La disolución de los elementos y de las cosas hechas de ellos no se produce de acuerdo al orden de disolución de sus causas, pues cuando las causas se han disuelto no existe la posibilidad de que los efectos permanezcan sin sus substratos, sino que se produce en el orden inverso al de su proyección.

Respecto a la destrucción de efectos particulares, el único factor determinante es la destrucción de los méritos o deméritos particulares que los causaron; por consiguiente, no es condición necesaria la destrucción de sus causas materiales. Si no fuera así, el color, sabor, etc., que se encuentra en los átomos de tierra, no serían destruidos con la disolución cósmica.

Así pues, la disolución tiene lugar del siguiente modo: la tierra se fusiona en el agua, el agua en el fuego, el fuego en el aire, el aire en el éter, el éter en el cuerpo sutil del sí mismo individual o Jivatma, éste en Hiranyagarbha, y este a su vez en la Ignorancia (Avidya). Eso es lo que se afirma en el Vishnú Purana: “La tierra que es el soporte del mundo, ¡Oh divino Narada!, se funde en el agua, el agua se funde en el fuego, el fuego en el aire, y el aire en el éter; éste a su vez se funde en lo Indiferenciado (Avidya), y lo Indiferenciado, ¡Oh Brahman!, en el Sí Mismo Supremo (Brahman) que carece de partes”.

La característica secundaria de Brahman, es la de ser causa de este tipo de disolución.

 

Objeción: Si los textos vedánticos establecen que Brahman es la causa del universo, entonces Brahman debe incluir el universo[64], pues si no fuera así los pasajes que tratan de la Creación dejarían de tener autoridad.

Respuesta: No, porque los pasajes que tratan sobre la Creación no pretenden definir cómo es la Creación, sino sólo a Brahman, el Uno-sin-segundo.

Puede que entonces se diga: ¿De qué manera ayuda la descripción de la Creación en la demostración de Brahman?

Lo hace de la siguiente manera:

Si se negara el universo en Brahman sin presentar la Creación, entonces, del mismo modo que se niega el color del aire, se podría suponer que el universo existe fuera de Brahman, y de este modo Su indudable Unicidad no quedaría probada. Por tanto, cuando uno ha captado la idea de los textos que describen la Creación –es decir, que el universo es el resultado de Brahman- queda descartada  la posibilidad de existencia de un efecto fuera de su causa. Y cuando por medio de afirmaciones escriturarias como: “Ni esto, ni esto”[65], se conoce que el universo es insubstancial por medio de la negación de su existencia -incluso en Brahman-  y entonces se reconoce que Brahman es indivisible: se le conoce como Existencia-Conocimiento-Felicidad homogéneo, despojado del fantasma de la totalidad del mundo de la dualidad.

De ahí que incluso los textos que describen la Creación no tengan otro propósito que el de demostrar indirectamente a Brahman, el Uno-sin-segundo. Los pasajes de las Escrituras que tratan sobre Brahman condicionado[66] y que se encuentran en las secciones que tratan sobre la contemplación[67], pretenden señalar únicamente la sobreimposición de los atributos requeridos por los preceptos relativos a aquella, y no la presencia misma de dichos atributos en Brahman. Y respecto a los textos que versan sobre Brahman condicionado y que se pueden encontrar en las secciones relativas a Brahman incondicionado, resultan útiles porque presentan las cosas que deben rechazarse por ser falsas -cosa que requieren los pasajes que niegan la existencia del mundo.

Así pues, no hay un solo texto que vaya en contra de la demostración de Brahman, el Uno-sin-segundo.

Algunos dicen que la Consciencia (a la que se ha hecho referencia anteriormente mencionando Sus características esenciales y secundarias, y que es el significado del término “Eso”) en su aspecto de Dios o Ishvara es un reflejo en la ilusión cósmica.

Su idea es la siguiente: la Consciencia Pura, que es común a Jiva y a Ishvara es la cosa que se refleja, y el reflejo de esa Consciencia Pura en la ilusión cósmica o Maya cuya naturaleza es Ignorancia, es la Consciencia llamada Dios o Ishvara, mientras que el reflejo en los distintos órganos mentales es la Consciencia llamada Sí Mismo individual o Jiva. Pues como dice la Sruti: “Este Jiva tiene como condición limitativa la mente, que es un efecto de la Ignorancia, mientras que Ishvara tiene por condición limitativa a la Ignorancia, que es la causa”[68] .

Conforme a este punto de vista, la diferencia aparente entre Ishvara y el Jiva es análoga a la que hay entre el reflejo del sol en un tanque de agua y su reflejo en el agua de un plato. Como la condición limitativa consistente en Avidya es omniabarcante, Ishvara -que tiene a ésta por adjunto- es por tanto también Omniabarcante. En cambio, como el órgano mental es limitado, entonces el Jiva -que lo tiene como condición limitativa- es también limitado.

Otros, sin embargo, consideran este punto de vista insatisfactorio porque conforme a él, los defectos[69] causados por la ignorancia o Avidya estarían en Dios o Ishvara, del mismo modo que lo están en el Jiva; y ello sería así porque una condición limitativa imprime su propio carácter en el reflejo. Así pues afirman que la Consciencia en modo de Ishvara es la cosa que se refleja (no el reflejo).

Su idea es la siguiente: es una y la misma Consciencia la que cuando tiene el carácter de cosa que se refleja se llama Dios o Ishvara, y cuando tiene el carácter de reflejo se llama Sí mismo individual o Jiva. Bajo este supuesto de cosa reflejada y su reflejo, la condición limitativa es, según la doctrina del Jiva único, la Ignorancia o Avidya; y según la doctrina de los Jivas múltiples, los distintos órganos mentales individuales. La diferencia entre el Sí Mismo Supremo (Ishvara) y el Sí Mismo individual (Jiva) se debe pues según este punto de vista a la condición limitativa: la Ignorancia o Avidya en el primer caso, y los órganos mentales individuales en el segundo. Como una condición limitativa tiende a influenciar el reflejo (y no la cosa que se refleja), entonces los defectos causados por la condición limitativa estarían en el Jiva -que es un reflejo- , pero no en Ishvara -el cual es la cosa que se refleja-. Así pues, puede decirse que según este punto de vista, la diferencia entre Ishvara y el Jiva es como la que hay entre el sol en el firmamento y su imagen reflejada en el agua.

Objeción: Si Ishvara, que es la Consciencia en cuanto cosa que se refleja, está ausente en el lugar donde existe el Jiva[70]  -al igual que el rostro que está sobre el cuello está ausente en el lugar que ocupa en el espejo- entonces Ishvara no puede ser el Controlador Interno de todo.

Respuesta: No es así. Pues se puede observar que cuando el cielo con sus nubes y estrellas se refleja en el agua -el firmamento omniabarcante que es la cosa que se refleja- posee una conexión con el lugar ocupado por el agua. Por tanto, aunque es posible que una cosa limitada que se refleja no tenga conexión con el lugar donde se refleja, por el contrario no hay nada que impida que dicha conexión sí que exista entre una cosa ilimitada que se refleja y el lugar donde se produce la reflexión[71] .

No cabe apelar que no sea posible que Brahman, al carecer de color, no pueda reflejarse porque esto sólo ocurra a los objetos que sí lo poseen, pues aunque el color sea incoloro, podemos observar que se refleja. Tampoco cabe alegar que una substancia incolora carece por norma de ningún tipo de reflejo, pues como ya hemos afirmado, el Sí mismo no es una substancia y cualquier deducción en el sentido de  que Brahman no proyecte un reflejo lo niegan las Escrituras; por ejemplo: “Es visto como uno y como múltiple, al igual que la Luna reflejada en el agua”[72] ; y “Al igual que esta masa luminosa (el sol) que aun siendo una, se hace múltiple al reflejarse en diferentes capas de agua”. [73]

Así pues, de la forma precedente se ha determinado cual el significado de la palabra “Eso”.



[1] El autor se refiere a la primera parte de ese tratado de epistemología que constituye el Vedanta Paribhasa. Los seis primeros capítulos se dedican a cada uno de los seis medios de conocimiento válido (Pramana) desde la perspectiva Advaita. Estos seis Pramana o medios para adquirir el correcto conocimiento son: la percepción (pratyaksha); el razonamiento o inferencia (anumana); el testimonio verbal del maestro o de las Escrituras (shabda o agama Sruti); la analogía (upamana); la suposición basada en las circunstancias (arthapatti); y el reconocimiento o “ausencia de percepción” (anupalabdhi).

[2] Es decir, Shabda o el medio de conocimiento consistente en el testimonio verbal del Gurú y/o de las Escrituras sagradas (Shastras) y cuyo objeto de conocimiento es la Realidad Última o Brahman.

[3] Este “estado fenoménico de existencia” se refiere al estado previo a la toma de conciencia y Realización de la suprema identidad entre Jivatman (el Sí mismo inmanente) y Brahman (el Sí mismo trascendente); identidad que es precisamente el objeto de conocimiento de este Pramana y que no puede ser negado por tratarse de la Revelación contenida en los Vedas. Como se sabe, en el Hinduismo la autoridad de los Vedas está por encima de cualquier punto de vista, y en todo caso, las diferencias de perspectiva entre cualquiera de las ciencias tradicionales deben basarse en las afirmaciones contenidas en ellos, ya que su autoridad procede del consenso en cuanto a su carácter de Revelación supra-humana. 

[4] Aclarar que en todo el texto, este “alma individual” o “alma viviente” (Jivatman) se refiere no al individuo exterior, caracterizado por unas condiciones limitativas determinadas, por un “nombre” y una “forma” (nama y rupa), sino a esa “alma viviente” o esencia del mismo, a ese Sí mismo o Atman con el que -a pesar de su contraposición aparente con el Sí mismo-Uno o Paramatman- en última instancia esta siempre identificado -lo sepamos o no-. “[…] De lo que se trata verdaderamente, es solo del «alma viva» (Jivatman), es decir, de la manifestación particular del «Sí mismo» en la vida (Jiva), y por tanto en el individuo humano, considerado más especialmente bajo el aspecto vital que expresa una de las condiciones de existencia que definen propiamente su estado, y que por lo demás se aplica a todo el conjunto de sus modalidades. En efecto, metafísicamente, esta manifestación no debe considerarse separadamente de su principio, que es el «Sí mismo»; y, si éste aparece como Jiva en el dominio de la existencia individual, y por consiguiente en modo ilusorio, él es Atman en la realidad suprema.”  René Guénon. “El Hombre y su devenir según el Vedanta”. Capítulo III.Ed. Sanz y Torres, 2006.

[5] Existencia que es el Sat, de la trinidad Sat-Chit-Ananda o Ser, Consciencia y Beatitud (o Felicidad Suprema).  Chandokhya Upanishad VI.2.1

[6] Chandokhya Upanishad VI.8.7. Este es uno de los cuatro grandes aforismos (Mahavakyas) contenidos en los Vedas cuya correcta comprensión conduce a la identidad última entre el alma individual o Jiva y Brahman.  Quizás sea oportuno recordar que estos cuatro grandes aforismos son: (1) Prajñanam Brahma: La Consciencia es Brahman; (2) Aham Brahmasmi: Yo soy Brahman; (3) Tat tvam así: Tu eres Eso; (4) Ayam Atma Brahman: Este Sí mismo es Brahman.

[7] No se puede negar en ningún momento del tiempo porque, según se afirma en los Shastras, esta Identidad es eterna.

[8] Los textos sagrados que son fruto de la Revelación, como las Upanishad.

[9] Sat-Chit-Ananda. Taittiriya Upanishad  2.1

[10] Taittiriya Upanishad 3.6

[11] Las características se afirman respecto de algo, y si por otro lado Brahman lo Es Todo, entonces ¿cómo pueden afirmarse características respecto de Él? Esta es la pregunta.

[12] Panchapadika 4,1.3. No es que Brahman posea las características de Sat-Chit-Ananda (Ser- Consciencia- Beatitud o Felicidad), sino que Brahman Lo Es. Ver lo contrario (como si fueran atributos o características) es una “conceptualización”, posible, sí, pero producto, en definitiva, de la Ignorancia primordial (Avidya) acerca de la Realidad.

[13] Esta Avidya se refiere al mundo de la naturaleza material, el cual al no ser consciente no puede ser agente, y por tanto no puede ser causa (Karana) de la Manifestación. Avidya es la ignorancia o nesciencia fundamental; individual o cósmica. Allí donde se mezclan las tres cualidades de Prakriti (Satva, Rajas y Tamas) y donde se proyecta Brahman para dar lugar a los Jivas sujetos a la ignorancia por la identificación del Sí mismo con los distintos cuerpos.

[14] Hiranyagarbha es el Huevo Cósmico que contiene todas las formas sutiles que se manifiestan en los distintos niveles de la Realidad, desde las superiores hasta las más inferiores.

[15] Mundaka Upanishad 1.1.9

[16] Taittiriya Upanishad 2.6

[17] Brihadaranyaka Upanishad 1.2.1

[18] Taittiriya Upanishad III.1

[19] Estamos traduciendo el término Maya por “ilusión cósmica” por ser el habitualmente utilizado. No obstante –y siguiendo a René Guénon- queremos dejar claro que el término “ilusión” no debe entenderse como irrealidad: “…El inconveniente fundamental que implica la utilización del término "ilusión" es, en efecto, el peligro que fácilmente se corre de interpretarlo como sinónimo de "irrealidad" entendido de una manera absoluta, es decir, el peligro de considerar que las cosas que se dicen ilusorias no son sino una nada pura y simple, cuando de hecho se trata solamente de grados diferentes en la realidad…” René Guénon, “Estudios sobre Hinduismo”. Capítulo X. Ediciones Vía Directa, 2007.

[20] Brihadaranyaka Upanishad  II.iv.6

[21] Taittiriya Upanishad II.6

[22] Taittiriya Upanishad II.6; Chandokhya Upanishad VI. ii. 3

[23] Nama y Rupa o “nombre” y “forma”. “Como es sabido, según la tradición hindú, la individualidad se considera el resultado de la unión de dos elementos, o, más exactamente, de dos conjuntos de elementos designados respectivamente por los términos nama y rupa, que significan literalmente ‘nombre’ y ‘forma’ y que son habitualmente reunidos en la expresión compuesta Nama-Rupa, que designa así la individualidad en su totalidad. Nama corresponde al aspecto "esencial" de la individualidad, y Rupa a su aspecto "substancial"; son pues aproximadamente los equivalentes del eidos y la hyle de Aristóteles, o de lo que los escolásticos llamaron ‘forma’ y ‘materia’; ahora bien, en este caso es preciso prevenirse contra una engorrosa imperfección de la terminología occidental: la ‘forma’, en efecto, equivale entonces a nama, mientras que cuando se toma la misma palabra en su sentido habitual, es por el contrario rupa lo que debe traducirse por ‘forma’” . René Guénon, “La tradición hindú”, J. J. de Olañeta ed., Palma de Mallorca, 1988.

[24] La doctrina Vedanta afirma que durante el periodo de disolución (Pralaya) o absorción de la manifestación en Brahman, los modelos arquetípicos de los seres permanecen de forma latente en forma de Samskaras y Vasanas o impresiones y tendencias latentes desarrolladas en existencias anteriores a través de la acción, de modo que en el siguiente gran ciclo la nueva Manifestación continúa su curso conforme a ellas. No estaríamos pues ante un proceso de “repetición” sino de “continuidad” de esa  “eterna rueda” del Samsara en donde cada nuevo ser, y en cada uno de los planos de realidad o mundos, proseguiría cosechando los resultados de su Karma hasta agotarlos. 

[25] Se dice que Maya es “inexplicable” porque, por un lado carece de comienzo y de fin, es decir, tiene un aspecto de eternidad por ser el Poder de Creación de Brahman, y por tanto no deja de ser Brahman. Por otro lado, sus creaciones son todas efímeras pues poseen un comienzo y un fin, por lo que no son  en última instancia nada comparados con la absolutidad de Brahman. Maya desaparece con el advenimiento del Conocimiento de la Realidad Absoluta de Brahman. Esta paradoja consistente en “no-ser pareciendo eternamente ser” es la que lleva a los sabios vedantinos a afirmar que Maya es indescriptible o  inexplicable. Es el resultado de la sobreimposición mutua con Brahman  de tal modo que mientras se permanece en la Ignorancia (Avidya), lo que no es eterno (Maya) parece serlo al recibir el reflejo de la absolutidad de Brahman, y lo que es Absoluto (Brahman) parece ser una ilusión al presentarse ante los ojos de la Ignorancia enmascarado por la ilusión cósmica o Maya

[26] Chandokhya Upanishad VI. ii.3

[27] Taittiriya Upanishad  II.6

[28] Según la teoría tradicional hindú de los elementos, los tanmatra son las cinco esencias elementales sutiles: éter, aire, fuego, agua y tierra, mientras que los bhutas son sus correspondientes elementos groseros. La palabra tanmatra significa “mera esencia” y también “solo eso”, dándose a entender con ello que no son combinaciones de elementos; como se verá a continuación.

[29] Estos “ingredientes” son los Gunas, acerca de los cuales quizás convenga recordar que: “…este término designa cualidades o atribuciones constitutivas y primordiales de los seres considerados en sus diferentes estados de manifestación y que provienen del principio «substancial» de su existencia pues, desde el punto de vista universal, son inherentes a Prakriti, en la cual están en perfecto equilibrio en la «indistinción» de la pura potencialidad indiferenciada. Toda manifestación o modificación de la «substancia» representa una ruptura de este equilibrio; los seres manifestados participan, pues, de los tres gunas en diversos grados, y no son estados sino condiciones generales a las que están sometidos en cualquier estado, por las que están unidas de algún modo, y que determinan la tendencia actual de su «devenir»… … Satva se representa como una tendencia ascendente, Tamas como una tendencia descendente y rajas, que es intermedia entre las dos, como una expansión en sentido horizontal.” René Guénon, “La tradición hindú”, J. J. de Olañeta ed., Palma de Mallorca, 1988.

[30] Estos últimos cuatro constituyen el llamado “órgano interno” o Antahkarana: es el sujeto de la acción o Karta; el que piensa “yo soy tal cosa”, “yo hago tal cosa”. Comprende a Buddhi (intelecto o facultad de discriminar), Manas (o facultad de dudar, de comparar), Chitta (o la substancia mental, la memoria), y Ahamkara (o sentimiento de ego).

 

[31] Varuna es la deidad del agua

[32] Los dos Asvins son los dos jinetes gemelos hijos del Sol que simbolizan el resplandor solar del amanecer y del atardecer.

[33] Luna>Manas, Brahma>Buddhi, Shiva>Ahamkara, Vishnú>Chitta.

[34] Chandokhya Upanishad VI, iii, 3

[35] Brahma Sutras II, iv, 22

[36] Atma Bodha, de Sri Shankaracharya.

[37] Son los siete mundos o Lokas superiores que a su vez se agrupan según sus “cuerpos”, “formas” o “planos” : A) Sthula Loka es el plano material grosero y comprende a Bhuloka  que es el mundo terrestre que se percibe con los sentidos; B) Linga Loka o Sukshma Loka es el plano sutil, y allí están comprendidos: Bhurvaloka o región “entre la tierra y el cielo”, el espacio atmosférico habitado por seres semi-divinos, Svarloka o región entre el sol y la estrella polar, residencia de Indra, y Maharloka o región de los sabios e iluminados; C) Karana Loka o plano “causal” en donde residen los dioses, y que comprende: Janaloka o región de los hijos de Brahma, Taparloka o morada de otras deidades, y Satyaloka que es la morada de Brahma (Satyaloka) en donde Atman se Libera.

[38] Leyes de Manu o Manu Samhita XII, 9

[39] Más abajo se hablará sobre el significado de Ishvara, no obstante es habitual traducirlo en términos de las tradiciones occidentales como el equivalente al Dios Personal, Creador de todas las cosas.

[40] Estos diecisiete “componentes” a los que se refiere son los antes mencionados: Buddhi, Manas, los cinco órganos sensoriales, los cinco órganos de acción y las cinco fuerzas vitales.

[41] Es decir, del universo físico.

[42] Estos “otros” parecen referirse a los sucesores de Prajapati, el cual es el dios progenitor y protector de los distintos seres en los distintos mundos. Según la tradición hindú védica Prajapati ha tenido varios sucesores hasta un total de catorce –según el Mahabharata- que se corresponderían con los catorce Manvantaras,  sub-ciclos, o eras de Manu de los que consta el gran ciclo de manifestación que se conoce como Kalpa

[43] Fuego, agua y  tierra.

[44] Chandokhya Upanishad VI, iii, 2

[45] Esta “corporeización” debe entenderse aún en al ámbito de la manifestación sutil;  previa y causa de la subsiguiente manifestación material o grosera.

[46] Shiva Purana V, I, viii

[47] Rig Veda X, cxxi, 1. Al respecto de Hiranyagarbha, nos explica René Guénon: “…Si pasamos ahora a la consideración más particular de nuestro mundo, es decir, del grado de existencia al que pertenece el estado humano (considerado aquí íntegramente, y no restringido únicamente a su modalidad corporal), debemos encontrar en él, como «centro», un principio correspondiente a éste «Corazón universal» y que no sea en cierto modo más que su especificación en relación al estado de que se trata. Es este principio el que la doctrina hindú designa como Hiranyagarbha: es un aspecto de Brahma, es decir, del Verbo productor de la manifestación, y, al mismo tiempo, es también «Luz», como lo indica la designación de Taijasa dada al estado sutil que constituye su propio «mundo», y del que contiene esencialmente en sí mismo todas las posibilidades. … … Hiranyagarbha es como el «principio vital» de este mundo todo entero, y es por eso por lo que es llamado Jiva-ghana, puesto que toda vida está sintetizada principialmente en él; la palabra ghana indica que aquí nos encontramos de nuevo con esta forma «global» de la que hablábamos más atrás a propósito de la Luz primordial, de suerte que la «Vida» aparece en ella como una imagen o una reflexión del «Espíritu» en un cierto nivel de manifestación; y esta misma forma es también la del «Huevo del Mundo»  (Brahmanda), del que, según la significación de su nombre, Hiranyagarbha es el «germen» vivificante.” René Guénon. “Apercepciones sobre la iniciación”. Capitulo XLVII.

[48] Kausitaki Upanishad IV.19

[49] Chandhokya Upanishad VI.viii.1

[50] Esta Realización de Hiranyagarbha se produce justo antes de la finalización de un ciclo (Pralaya) equivalente a “una vida de Brahma”  y conlleva el agotamiento de todo “Su” Prarabda Karma, es decir todo el karma que ya había empezado a fructificar. En este sentido el proceso es análogo al del Jivanmukta o liberado en vida que también ha de vivir hasta agotarlo aun cuando haya alcanzado la Liberación. Esta Liberación en el momento de la “disolución fundamental” a la que se refiere el autor es la que obtienen los seres que en ese momento residen ya en el Satya o Brahma Loka y que han alcanzado el Conocimiento Supremo; no así la de los otros residentes en esa “esfera” que hayan llegado allí por otro camino que no sea el del Conocimiento de Brahman o Brahmavidya,  o estando allí no hayan alcanzado este último.

[51] Kurma Purana I.xii. 269

[52] Los siete mundos superiores y los siete inferiores.  

[53]  La disolución “en forma de anulación” o Badha es “la destrucción del efecto junto con su causa”, lo cual no es el caso que aquí se describe, ya que Prakriti, que es causa de la manifestación, no es destruida, sino sus efectos. El autor nos acaba de hablar de los seres que se Liberan y se funden en el momento que se está describiendo con Brahman, destruyéndose con ello tanto la causa (Prakriti) como el efecto (la Manifestación), pero ahora se está refiriendo al caso de la Manifestación -por decirlo así- ‘residual’ que en ese momento no alcanza dicha Liberación junto con Hiranyagarbha. Aquí -como se decía- la causa que es Prakriti-Maya no se destruye sino que continua en el estado de absorción en forma de impresiones latentes (Samskaras-Vasanas) que serán la semilla de continuidad de la siguiente “vida de Brahma”, como si de vectores latentes resultantes de un conjunto líneas de fuerza se tratara. Este estado de latencia en el que entran los Samskaras  y Vasanas es análogo al que se produce a la finalización de ciclos menores como el “día de Brahma” o Kalpa del que se habla a continuación como “disolución esporádica”.

[54] Prakrta significa literalmente “perteneciente a Prakriti”.

[55] La tierra, el firmamento y los Cielos; es la destrucción de las criaturas, de todo lo que vive y tiene forma.

[56] Brihadaranyaka Upanishad. 32, 86. Según los interesantísimos estudios realizados por Gastón Georgel (Le Cycle Judéo-Chrétien, Archè, Milán, 1983), conforme a la teoría hindú de los ciclos de la Manifestación Universal tendríamos que la duración de un Manvantara sería de 4.320.000 años solares. Esta duración se divide en cuatro Edades o Yugas de duraciones decrecientes. La cuarta y última tendría: 432.000 años (o sea 4.320.000/10). La duración del Kalpa o "Día de Brahma" sería 14 x 4.320.000 = 60.480.000 años.  La duración del "Año de Brahma": 360 x 60.480.000 años = 21.772.800.000 años. Y la  duración del "Para" o "Vida de Brahma": 100 años de Brahma = 100 x 21.772.800.00 años.  

[57] Parameshtin es aquí un epíteto de Hiranyagarbha que puede traducirse como “el que mora en el estado más elevado”.

[58] Estas siete entidades son causas y efectos a la vez ye se disuelven en la Prakriti primordial. Son: Hiranyagarbha (o mente cósmica universal), Antahkarana (en sus aspectos de Buddhi órgano interno y de Ahamkara o sentimiento del ego), y los Tanmatra (o cinco elementos sutiles: éter aire, fuego agua, tierra).

[59] Estos “efectos” que se destruyen son los Karmendriyas (cinco órganos de acción), los Jñanendriyas o Buddhindriyas (cinco órganos sensoriales), Manas (la mente que coteja), y los Mahabuthas (cinco elementos groseros).

[60] Según el Vishnú y el Agni Purana, los cuatro tipos de disolución o Pralaya son: 1) “Disolución diurna” o Nitya Pralaya, que es la que corresponde a la del estado de sueño profundo, y por extensión al de la muerte. 2) “Disolución Fundamental” o Prakriti Pralaya, que ocurre cuando se completa el ciclo de una “vida de Brahma” y que representa la disolución completa de todas las entidades -incluidas la del propio Brahma-Hiranyagarbha- en la eternidad de Brahman. 3) Disolución esporádica o Naimittika Pralaya, que es la que se produce al completarse un Kalpa o “día de Brahma”. En los Puranas esta disolución se compara con un niño que al finalizar el día tras haber jugado creando mundos fantasiosos con sus juguetes, los recoge antes de descansar para al día siguiente volver a recrear con ellos nuevas ilusiones. 4) Disolución de la Liberación (Moksha) o Atyantik Pralaya, que es la disolución que alcanza el ser que se Libera por siempre de todas las ataduras y se funde con Brahman. Es la fusión del alma individual o Atman en el supremo Paramatma. Sobre los destinos póstumos del ser tras la “disolución” ver René Guénon, “Diferencia de las condiciones póstumas según los grados de conocimiento”. Capítulo XIX de “El hombre y su devenir según el Vedanta Advaita”.  

[61] En este tipo de Pralaya o disolución se destruyen todas las cosas creadas junto con su causa: Avidya.

[62] En la primera teoría, la que sostiene la existencia de un único Sí mismo, la ignorancia (Avidya) que es una, es la condición limitativa del Sí mismo.Conforme a la segunda,  las condiciones limitativas del Sí mismo son las distintas mentes individuales.

[63] Es decir, este “cese” se da: (i) en el sueño profundo,  (ii) cuando se produce la disolución de Hiranyagarbha, y (iii) cuando éste se duerme.En estos casos “cesa el trabajo” pero no la ignorancia o Avidya, es decir, el Karma queda como suspendido para todos los seres que encontrándose en estos estados no han alcanzado la Liberación, y por tanto la ignorancia o Avidya continua.

[64] En otros términos: la objeción se refiere a que si Brahman es causa del universo, entonces la Manifestación universal debería tener como Él una existencia real y eterna –no ilusoria o impermanente.

[65] Brihadaranyaka Upanishad 2.3.6 Se refiere al mantra “Neti, neti” (“Ni esto, ni esto”) cuya repetición coadyuva a tomar consciencia de la ilusoria realidad del “mundo transitorio” (Jagat) por medio de la negación sucesiva de sus distintas manifestaciones.

[66] Brahman condicionado (Saguna Brahman) es Brahman concebido con determinados atributos excelsos que sirven de soporte a la meditación en los primeros niveles el desarrollo espiritual; es el caso en frases como “Este Ser resplandeciente que se ve dentro del sol”. En los estadios más avanzados de desarrollo espiritual esta meditación se enfoca sobre Brahman no-condicionado (Nirguna Brahman), sin atributo alguno, ya que nada debe -ni en realidad puede- limitar lo que carece de límites. A fin de buscar una equivalencia con la terminología de la tradición occidental, Nirguna Brahman se correspondería con el Supra-ser, mientras que Saguna Brahman con el Ser, y más concretamente en su aspecto de “Dios Personal”. A este “Dios Personal” se le denomina en la tradición hindú Ishvara. Cuando el ser humano piensa en Brahman, lo ilimitado se proyecta sobre lo limitado y aparece Ishvara; en ese momento la mente proyecta sobre Ishvara atributos humanos (alguien dijo que si los caballos adorasen a un Dios, éste tendría la forma de caballo) Esta proyección, si bien es ilusoria desde el punto de vista del Absoluto, contrariamente a lo que se pueda pensar es útil, necesaria, y en la mayoría de los casos la única forma que tiene el ser humano de iniciar su aproximación a la Verdad Última. 

[67] Este método de contemplación (que no meditación) es lo que se conoce como Upasana.

[68] Maitreya Upanishad 61

[69] El sufrimiento, el apego, el hecho ser agente de la acción y por consiguiente experimentador de placer y de dolor.

[70] Es decir en el órgano mental del Jiva.

[71] El ilimitado firmamento y su reflejo en las aguas se tocan fundiéndose entre sí en el horizonte.

[72] Amrtabindu Upanishad 12

[73] La que se acaba de ver es solo una muestra del amplio debate que a lo largo de los siglos ha habido entre escuelas vedánticas en torno a las distintas perspectivas sobre el proceso de manifestación de la Consciencia. En general, los principales puntos de vista son los siguientes. Según la “Teoría de lo Reflejado y su Reflejo” o bimba-pratibimba Vada, Ishvara es el reflejo de la Pura Consciencia o Brahman en Maya, mientras que Jiva es el reflejo de Brahman en la Ignorancia o Avidya, y más concretamente en el órgano mental (Antahkarana) individual, que es un producto de la ignorancia. Según la “Teoría de la Limitación” o avaccheda Vada, Ishvara es Brahman limitado o condicionado por Maya, mientras que Jiva es Brahman limitado o condicionado por el producto de Avidya que constituye el órgano mental o Antahkarana. Ahora bien, ambos puntos de vista son criticados porque en el caso de la Teoría del Reflejo, ¿cómo es que algo que carece de forma (Brahman) se puede reflejar en otra cosa que también carece de ella (Maya)? Y en el caso de la Teoría de la Limitación, ocurre algo análogo ¿cómo puede Maya limitar lo ilimitado (Brahman)? Ante estos cuestionamientos se presenta el punto de vista o “Teoría de la Apariencia” (abhasa Vada) según la cual tanto Ishvara como Jiva no serian sino apariencias inexplicables de Brahman debidas a Maya (en el caso de Ishvara) o al órgano mental producto de Avidya (en el caso de Jiva). Este punto de vista vendría a sintetizar y a terminar con las diferencias entre los dos planteamientos anteriores, ya que nos mostraría que tanto la Teoría del Reflejo como la de la Limitación no deberían entenderse realmente como “teorías” sino como “técnicas didácticas” para facilitar la comprensión explicando lo que en sí es inexplicable desde el punto de vista del ser humano. Así pues, como suelen afirmar los maestros vedantinos, no hay disputa entre estos puntos de vista de la misma Realidad, y uno ha de escoger de entre ellos el que más se adecue a su propia mentalidad, ya que sea el que fuere, no es más que un punto de partida para llegar a la conclusión a través de las enseñanzas vedánticas de que en última instancia todo ello (“el mundo”) es irreal (mithya). [Ver cuadro adjunto “Teoría del Reflejo”].

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Satasloki (“Cien versos vedánticos”) - Sri Shankaracharya

Escrito por sanatanadharma 06-01-2016 en Shankaracharya. Comentarios (0)



El presente texto está extraído del compendio titulado “Dieciocho Tratados Vedanta Advaita”, de Sri Shankaracharya. 

Traducción, introducción y notas de Roberto Mallón Fedriani. Editorial Sanz y Torres, 2011.

http://editorialsanzytorres.optyma.com/libros/dieciocho-tratados-vedanta-advaita/9788492948864/


SATASLOKI

 (“Cien versos vedánticos”)


  1. No hay nada en la totalidad de los tres mundos que pueda compararse con el Sadgurú[1] que imparte el conocimiento del Si-mismo. Se podría proponer la legendaria Piedra de los Filósofos como comparación adecuada porque tiene la capacidad de convertir un trozo de hierro en oro; al igual que el Sadgurú convierte a un discípulo ordinario en una persona iluminada. Pero esta comparación no puede sostenerse porque, mientras que el Sadgurú convierte al discípulo en otro Gurú como él mismo, la Piedra de los Filósofos no tiene el poder de convertir un trozo de hierro en otra Piedra Filosofal como ella misma. Por tanto, el Sadgurú es incomparable, e incluso trasciende al mundo en gloria. 
  2. Todos los árboles que están alrededor del árbol del sándalo se impregnan de su fragancia, y también acaban con el tormento causado por el calor de todos los seres humanos que bajo ellos se cobijan. Del mismo modo, los discípulos que por su buena fortuna han alcanzado el conocimiento del Si-mismo procedente de su Sadgurú, y que están llenos de compasión, erradican por completo con sus consejos y enseñanzas los tres tipos de sufrimiento y los tres tipos de pecado de todos los que a ellos se aproximan.
  3. En los Vedas se habla de Brahman de dos maneras. En la primera parte de los Vedas, conocida como Karmakanda -y que describe los rituales que deben realizar las personas que persiguen distintos fines como riquezas, progenie, y los Cielos- a Brahman se le considera asociado con el adjunto limitante[2]en forma de cuerpo sutil. Esta es el alma transmigratoria conocida como Jivatman[3]. En la segunda parte de los Vedas, conocida como Jñanakanda -y que consta de los Upanishads- se habla del puro Brahman carente de todo adjunto limitante. El buscador que ha adquirido la aptitud necesaria alcanza primero de los Upanishads la comprensión de que él no es el complejo cuerpo-mente, sino el puro Brahman. Posteriormente, comprende que la totalidad del universo no es en realidad sino Brahman.
  4. El Si-mismo -cuya naturaleza es Ser, Conciencia, y Felicidad- es bien conocido, ya que se experimenta en los tres estados de vigilia, sueño con ensueños, y sueño profundo. Es lo que hace funcionar el cuerpo, la mente, y los órganos. A pesar de este claro conocimiento, es asombroso que el hombre, debido a la falsa ilusión causada por Avidya[4]considera su propio cuerpo y el de los demás (compuesto externamente de huesos, músculos, médula, carne, sangre, membranas, piel y linfa, y que está lleno por dentro de excrecencias, orina, y flema) como si fuera el Si-mismo; identifica su cuerpo perecedero con el propio Si-mismo.
  5. En este mundo, las gentes consideran que la única fuente de su felicidad son sus propios cuerpos, sus esposas, hijos, amigos, sirvientes y posesiones. Gastan toda su vida pensando en los medios de protegerlos y alimentarlos a todos. Nunca piensan en ese Si-mismo -Señor inmortal de toda vida- por medio del cual están vivos y son capaces de operar como seres sensibles, y a quien deben toda su buena fortuna.
  6. Cierto gusano de seda pensando de si mismo que era muy sabio, construyó una caja alrededor de sí mismo utilizando el hilo que salía de su boca. Lo hizo a fin de protegerse permaneciendo en ella a toda su vida. Siempre activo, tratando de conseguir lo que quería, no se daba cuenta de que la caja misma sería en última instancia la causa de su destrucción cuando alguien la cogiera -junto con el mismo gusano- para extraer seda de ella. De la misma forma, el hombre, habiendo adquirido un cuerpo grosero como resultado del karma acumulado por él mismo a través de sus acciones en vidas pasadas, permanece apegado a ese cuerpo identificándose con él, y se embarca en más acciones que únicamente traerán como resultado la perpetuación de su atadura.
  7. Un hombre que con el propósito de ganarse la vida, entretiene a la gente y asusta a los crédulos niños pintando su cuerpo como si fuera un tigre, no piensa que sea realmente un tigre y no devora ni ataca a hombres y animales. Un hombre que se viste de mujer a fin de representar un papel femenino en una obra de teatro, no piensa de si mismo que sea una mujer, y no busca un marido. Ambos son siempre conscientes de lo que realmente son aunque exteriormente adopten la vestimenta de un tigre o una mujer. Del mismo modo, todos deben darse cuenta de que el cuerpo físico es solamente un atuendo con el que se envuelve Atman o el Si-mismo individual. Se sabe por la experiencia que Atman es diferente del cuerpo y que es un mero testigo de todas las actividades del cuerpo. Siendo mero Testigo, Atman no participa en las acciones que lleva a cabo el cuerpo, y no es afectado en lo más mínimo por los resultados de dichas acciones.
  8. La madre, a fin de consolar al hijo pequeño que llora por causa de algún dolor en el cuerpo, pone en su boca una pasa, un dátil o un trozo de mango o plátano maduro. El propósito es consolar al niño temporalmente de modo que se tome con gusto la medicina adecuada que elimine la causa del dolor. La intención de la madre no es alimentar al niño con la pasa, el dátil, etc. -que no curaría al niño de su padecimiento, sino que solo lo podría agravar-. Del mismo modo, las Upanishads utilizan distintos medios para impartir el conocimiento del Si-mismo al hombre ignorante cuya mente está llena de los Vasanas o impresiones latentes que dejaron las acciones que desempeñó en innumerables vidas pasadas por la identificación errónea con el complejo cuerpo-mente.
  9. El propio cuerpo, la esposa, los hijos, las posesiones y demás cosas, son queridas únicamente por el amor hacia uno mismo. De aquí se sigue que el Sí- mismo es lo que más se quiere; por encima de todo lo demás. La causa del dolor es cualquier otra cosa distinta del Sí-mismo; como la esposa, el hijo y demás. Luego, ¿cómo pueden ser estas cosas verdaderos objetos de deseo? Una persona que quiere salvar su vida cuando está en peligro, o quiere cosas a fin de seguir su propia vida, puede incluso estar preparada para dejar a su mujer, hijo y demás cuando actúan de una manera que no es de su gusto. Uno que quiere para sí el más alto logro -esto es, la liberación- debería abandonar incluso el apego a su propio cuerpo. El sabio debería meditar solo en el Si-mismo y no apegarse a ninguna otra cosa.
  10. Los objetos o las personas solo se quieren mientras proporcionan felicidad. Cuando el mismo objeto produce dolor, se deja de querer. El mismo objeto no puede proporcionar siempre felicidad, ni tampoco puede ser siempre causa de dolor. Lo que antes se quería puede ser objeto de disgusto más tarde, y viceversa. Al quererse cualquier objeto únicamente por el Si-mismo, sólo el Sí- mismo es siempre querido.
  11. El hombre tiene abiertos dos caminos en este mundo: el camino que conduce al cumplimiento de los deseos mundanos y el camino que conduce a la liberación. El primero es la única fuente de todo sufrimiento y se hace insípido en poco tiempo. Solo las personas que carecen de discriminación toman este sendero. El otro camino conduce al logro de Brahman, la fuente imperecedera de infinita felicidad. Los hombres sabios que saben discriminar recurren a este camino. Así está dicho en la Katha Upanishad, que consta de seis secciones.
  12. Cuando el aspirante a la liberación esta ocupado en las actividades del mundo se ve a si mismo como una ola en el océano de Brahman; cuando está sentado piensa de si mismo como si fuese una gema ensartada en ese hilo que es Brahman; cuando experimenta los objetos sensoriales a través de los sentidos ve todos los objetos solo como Brahman; cuando duerme profundamente se considera a si mismo como inmerso en el océano de felicidad que es Brahman. Aquel que pasa sus días de esta manera, es el que está establecido en el Si-mismo interior que no es otro que Brahman.
  13. La persona que habiendo obtenido previamente del Gurú y de las Escrituras el conocimiento de que el Si-mismo, al igual que el Sol, no es ni el agente de las acciones ni el que disfruta de sus resultados, realiza eso mismo como experiencia actual, y ve la totalidad de este universo compuesto de nombres y formas como el cuerpo grosero del Si-mismo o Brahman. Más adelante se da cuenta de que es sólo por este Si-mismo que habita en todo ser vivo y que está más allá de los alientos vitales y de los órganos sensoriales, por lo que todas las criaturas son capaces de operar como seres sensibles; y de que es por este Si-mismo por lo que se hacen posibles todas las experiencias a través de los órganos sensoriales.
  14. El prerrequisito esencial para que alboree el conocimiento de Si-mismo es el ausencia de pasión. Conforme a los Yogasutras de Patanjali esta ausencia de pasión es de dos tipos, inferior y superior. La primera surge como resultado de darse cuenta de que el apego a la propia casa, amigos, hijos, posesiones y similares, solo lleva al sufrimiento. El segundo tipo de ausencia de pasión surge de la discriminación entre lo que es eterno –Atman- y lo que es perecedero -el complejo cuerpo y mente-. Cuando surge esta ausencia de pasión de carácter superior, todos los objetos mundanos y placeres se hacen tan repugnantes como el vómito. El que ha alcanzado el control sobre la mente como resultado de una tal ausencia de pasión, es apto para renunciar al mundo. Esta renuncia no solo significa abandonar su casa, sino también renunciar a su cuerpo.
  15. La persona que se ha dado cuenta de que las nociones de “yo” -o identificación con el cuerpo-, y “mío”-respecto de las personas y cosas conectadas con él- son la verdadera causa de todo sufrimiento, no busca obtener la felicidad de los objetos externos -que sólo podrían traer sufrimiento. El que considera al cuerpo perecedero como su si mismo, sufre enfermedades del cuerpo y acciones adversas de otros –acciones que afectan solo al cuerpo pero no al Si-mismo. Una persona así, considera la pérdida de su esposa, de su hijo, o de sus riquezas como una gran calamidad, pero en cambio no se ve afectado cuando muere su enemigo.
  16. Una persona que está como invitado en una casa y que pretende volver pronto a la suya, no se ve muy afectada por lo que ocurre en casa del anfitrión. Igualmente, una persona que aun estando viviendo en su propia casa está libre de todo apego, no participa de las penas y alegrías de esa casa. Se da cuenta de que todo en este mundo es transitorio y está sujeto al cambio perpetuo -como las nubes- y de que lo que esté destinado a ocurrir, ocurrirá.
  17. Al igual que una serpiente se deshace de su piel y se va, así el aspirante debe abandonar su casa liberándose del apego a la familia y a las posesiones. Al igual que el viajero recurre a la sombra de los árboles del camino para tomar un breve descanso y después continua con su viaje, así el aspirante puede permanecer en su cuerpo sin apego hacia el mismo. Como alimento debe buscar solo aquellas frutas caídas por sí mismas del árbol, y debe tomar solo las suficientes para satisfacer su apetito. A fin de obtener la unión con su Si-mismo -que es la felicidad misma- debe abandonar por completo la identificación con su complejo cuerpo-mente.
  18. En la mente de los seres humanos surge al principio el deseo por los objetos sensoriales. Después, la mente desea obtener esos objetos. Trata de experimentar el objeto deseado a través del órgano sensorial o de acción apropiado. Si no tiene éxito en obtenerlo, surge el enojo. Si se obtiene el objeto, brota entonces el intenso deseo de evitar perderlo –lo que se conoce como codicia. Estos tres, deseo, ira, y codicia, son la causa de la caída espiritual del hombre. El sabio debe deshacerse de ellos concentrando su mente en el Si-mismo, y no permitiéndose perseguir placeres sensoriales.
  19. Regalar es entregar algo a alguien que por sus méritos lo merece y con la actitud de hacer una ofrenda al Señor. Tener paciencia es estar libre de ira incluso cuando uno es ofendido. Se llama fe a la firme convicción de que las enseñanzas de las Escrituras y del propio Gurú son verdaderas. Ver la realidad es ver que solo Brahman es eterno y sin cambios. Los cuatro obstáculos en el camino del aspirante espiritual son los opuestos a estos, es decir, la codicia, la ira, la falta de fe, y ver el mundo como si fuese real. Los cuatro son la causa de la esclavitud del hombre. El hombre puede pasar por encima de estos cuatro obstáculos mediante la práctica de sus opuestos, esto es, la entrega de ofrendas al Señor, la paciencia, la fe, y la visión de Brahman como lo único real en sentido absoluto. Una persona así puede alcanzar los Cielos o la unión con los dioses radiantes; o incluso la liberación eterna del Samsara en este mismo nacimiento.
  20. Cuando uno toma el alimento tras haberlo ofrecido a los dioses y a los invitados, ese alimento se convierte en néctar para él. De otro modo el alimento se toma en vano y no conduce al progreso espiritual. Para aquel que prepara alimentos solo para su propio consumo, ese alimento es muerte. En este mundo, el hombre que come sin ofrecer a dioses y a invitados se convierte en una verdadera encarnación del pecado. El hombre que no ofrece el alimento como oblación a los Pranas -tal y como prescriben las Escrituras- también se convierte en encarnación del pecado.
  21. Aquel que da de comer a un mendigo hambriento que se ha acercado a la puerta de su casa buscando alimento, es el único que puede llamarse generoso. Siempre habrá abundancia de alimento en su casa en los momentos auspiciosos como los actos sacrifícales, matrimonios, etc. No tendrá ningún enemigo. Pero aquel que niega el alimento a aquellos que le respetan, le sirven y le son amistosos, no es un verdadero amigo en absoluto. Ante una persona tan censurable uno estará inclinado a darle la espalda con indignación.
  22. Dicen los Vedas que la manifestación del universo como realidad se debe únicamente a la ignorancia del Si-mismo, y que la negación del universo es el resultado de la realización de Brahman como la sola y única realidad. Esta aparición y negación del universo es común a todos los Jivas; lo es incluso para el mismo Hiranyagarbha[5]. Cuando en la madreperla que se tiene delante no es reconocida como tal y se piensa erróneamente que es plata, es como si la madreperla se hubiera fundido en la plata. Ocurre lo mismo con un objeto que se arroja al fuego como ofrenda: se hace uno con el fuego. Pero cuando uno se da cuenta de la madreperla como tal, la plata desaparece de ella. Es como si la plata se hubiera convertido en una ofrenda dentro de la madreperla. De modo similar, solo mientras se continúa en la ignorancia se ve el universo como si existiese y Brahman permanece oculto. Este estado de cosas se conoce como “Brahman ofrendado en el universo a modo de oblación”. Cuando surge el conocimiento de que Brahman es la única realidad, se ve el universo como no existente aparte de Brahman. Es como si el universo se hubiera fundido con Brahman al ser ofrendado como sacrificio dentro de Él.
  23. Antes de la creación la ignorancia no era absolutamente inexistente, como lo sería una flor plantada en el cielo. Tampoco existía como entidad distinta de Brahman. Era distinta de ambas cosas: no era ni no-existente ni existente; ni se podía definir como existente ni como no-existente.  Antes de la creación, el mundo tal y como lo conocemos no existía. Tampoco existía el Virat[6]-causa de los elementos, empezando por el espacio- sino que solo apareció después, al igual que lo hace la plata que aparece en la madreperla. Por tanto, ¿cómo puede la ignorancia – que no es ni existente ni no-existente – cubrir realmente a Brahman? Realmente no puede. Ocurre igual que el agua que surge como producto de un juego de magia, o el agua ilusoria que se ve en un espejismo.
  24. El ciclo repetido de nacimientos y muertes, conocido como esclavitud, no es real, sino que solo es atribuible al Jiva o alma individual debido a la ignorancia de la naturaleza real del Jiva. Si la esclavitud no existe realmente, entonces la liberación tampoco es real, porque solo puede haber liberación si antes hay esclavitud. No hay noche ni día en el Sol. El concepto de noche y día se basa solamente en que el Sol se vea o no se vea. Brahman, el cual es puro y sin segundo, existía antes de la creación sin adjuntos que lo limitaran en forma de alientos vitales u órganos sensoriales. En el comienzo de la creación Brahman apareció como Hiranyagarbha –el Creador- por la asociación con Maya[7]. El mismo Brahman llegó a ser todos los Jivas por la asociación con todas las mentes, que no son sino modificaciones de Maya. Por consiguiente, el Jiva no es en realidad distinto de Brahman. La diferencia aparente se debe solamente al adjunto limitante en forma de mente que es sólo una modificación de Maya, y por tanto no es real en sentido absoluto, sino que sólo tiene una realidad empírica.
  25. Antes de la creación, durante el Pralaya[8], existió la nesciencia como entidad positiva; esto es, no era ni no-existente ni negativa. Entonces el universo fue cubierto por Maya que se había fundido en Brahman. El universo, al no estar entonces manifestado, no podía ser descrito, ni siquiera concebido; al igual que no se puede distinguir el agua en la leche. Al final del Pralaya, cuando la fresca creación está a punto de empezar, la voluntad del Creador es movida por los Vasanas[9]resultantes de las continuas acciones realizadas por todos los Jivas en los ciclos pasados de creación. Entonces, Maya se transforma en este mundo de innumerables nombres y formas de conformidad con los karmas pasados de los Jivas.
  26. Esta Maya tiene cuatro grandes cualidades. Es siempre joven y siempre nueva. Tiene la capacidad de hacer que ocurra lo imposible. Toda acción emprendida como consecuencia de esta Maya, es dulce al principio. Maya oculta el conocimiento acerca de Brahman que contienen las Srutis. En esta Maya moran Ishvara[10]y Jiva como dos pájaros en un árbol. Jiva experimenta los objetos externos a través de los órganos de los sentidos, y siente felicidad o dolor, mientras que Ishvara no está afectado por ellos.
  27. Ishvara está totalmente desapegado. El Jiva, inmerso en el océano de la ignorancia, olvida su propia naturaleza real y ve el variopinto mundo de nombres y formas como si fuera real -a pesar de ser solo apariencia y carecer de realidad separada del Si-mismo o Brahman-. Pero cuando su intelecto se ha purificado, se ha liberado de los deseos y de sus consecuencias tales como la ira, la codicia, etc., separa sus órganos sensoriales de los objetos externos, y concentra su mente en el Si-mismo interior, entonces se da cuenta de que su naturaleza es Brahman. Entonces Maya deja de tener control sobre él, y él también se libera de Maya. A este único Si-mismo lo describen los sabios adoptando la forma de dioses variados, pero esto es solo a efectos de la parte ritual de los Vedas. En realidad el Si-mismo –Brahman- es uno solo sin segundo.
  28. El Si-mismo que mora en el interior, al no ser distinto del Supremo Si-mismo o Brahman, es infinito y Omniabarcante.  Por lo tanto, no se puede afirmar que el Si-mismo interior entre en el vientre cuando se concibe un hijo. Tampoco puede decirse que abandone el cuerpo cuando muere una persona. El cuerpo sutil -compuesto de mente y órganos sensoriales- es el que entra en el cuerpo físico cuando se concibe un hijo, y el que lo abandona cuando muere la persona. El nacimiento es la entrada del cuerpo sutil en el cuerpo físico o grosero; y la muerte es la partida del cuerpo sutil del cuerpo grosero. Al morir, el cuerpo sutil se dirige a los mundos superiores o inferiores conforme al karma de cada persona. El Si-mismo no adopta las características del cuerpo grosero, tales como la delgadez, la robustez, etc. El cuerpo sutil, junto con los órganos sensoriales que forman parte de él y los Samskaras[11], abandonan el cuerpo grosero al morir. Tras pasar un tiempo en los mundos superiores o inferiores, vuelve de nuevo a la manifestación[12] para adoptar otro cuerpo grosero.
  29. Hace mucho tiempo, un rey llamado Sanathi tuvo un sacerdote instruido y capacitado llamado Subandhu. Este sacerdote murió como consecuencia de los ritos imprecatorios que sobre él realizaron ciertos brahmanas. Su cuerpo sutil fue a la morada de Yama[13]. Su hermano entonó algunos mantras Védicos y trajo el cuerpo sutil de vuelta a la tierra. Esta historia se narra en un himno del Rig Veda. En esta historia queda claro que es el cuerpo sutil el que abandona el cuerpo físico al morir y transmigra, y no el Si-mismo interior.
  30. El único Si-mismo no-dual que en realidad carece de todo movimiento o acción de cualquier tipo, parece moverse cuando se mueve la mente. Aunque el Si-mismo está en la mente y –al ser omniabarcante- también a su alrededor, el ojo y otros órganos sensoriales no pueden conocerle. Así como el agua del océano parece agitarse debido a las olas causadas por el viento y alcanza su calma natural cuando éste cesa; así el Si-mismo alcanza su estado natural de calma inamovible cuando la mente se calma.
  31. El hombre mundano que por la ignorancia se identifica a si mismo con el cuerpo y los órganos, se siente sólo antes de contraer matrimonio y anhela una esposa. Habiendo obtenido una esposa, desea tener hijos y salud suficientes para mantenerse a si mismo y a su familia. Tensa todos sus nervios hasta el límite por el bien de su familia. Ninguna cosa –por valorable que sea- considera superior a esposa, hijos y riquezas, de modo que está profundamente apegado a ellos. Si no consigue ninguno de ellos, se considera a si mismo incompleto. Si pierde aunque solo sea uno de ellos, considera que su vida no está realizada, que está desperdiciada. Aunque esté vivo, está entonces como muerto. Pierde todo entusiasmo y cae en el abatimiento.
  32. La nube que oculta el Sol -que es mucho más grande que ella- no existe antes de que llegue la estación de las lluvias, y se deja de ver cuando dicha estación termina. Esa nube que existe solamente entre esos dos periodos, no puede ocultar realmente al Sol sino que únicamente se interpone en la visión de la persona que intenta verlo. Si la nube realmente ocultase el Sol, ella misma no sería visible, pues ella es visible debido sólo a la luz solar. Lo mismo ocurre con el universo: estando iluminado y pudiendo operar únicamente por el Si-mismo, es el que oculta al Si-mismo del intelecto humano.
  33. Una persona sueña ser un rey disfrutando de todo el esplendor real, pero cuando se despierta se da cuenta de que todo lo que había visto en el sueño era falso. A la vista de ello, no se apena pensando “Yo, un rey, he sido privado de mi reino”. Incluso si hubiese soñado que cometía actos inapropiados, como por ejemplo una relación ilícita, no por ello se convertiría en un pecador al despertar. Así también, si una persona despierta a la Realidad –a Brahman- incluso las acciones realizadas durante el estado de vigilia no lo atarán, y serán olvidadas como si se tratase de acciones realizadas en un sueño.
  34. Todo lo que se experimenta en sueños, sea bueno o malo, se descubre falso al despertar. Cualquier cosa que haga el cuerpo grosero en el estado de vigilia no se ve que exista en sueños. Por consiguiente, aun cuando todo lo que ocurre en estos dos estados se prueba como falso, es una lástima que el hombre engañado se aferre a estas falsedades ignorando totalmente ese Si-mismo que es la única Realidad que ilumina ambos estados. No somos capaces de entender este extraño fenómeno causado por Maya.
  35. Cuando un hombre sueña que una persona que vio en el estado de vigilia ha muerto, se siente abatido sin razón durante el sueño. Más tarde, cuando se despierta y se da cuenta de que dicha persona esta aun viva, se siente feliz. Aunque recuerde haberla visto muerta en sueños, conversa con ella en el estado de vigilia cuando la ve viva. Por tanto, una persona considera real lo que ve en el estado de vigilia porque dura un periodo largo de tiempo, y falso lo que ve en sueños porque solo dura un corto periodo de tiempo.
  36. Un hombre sueña que disfruta del placer de la unión con una mujer. Aunque esta unión es irreal, se da una descarga del fluido generativo debido al sueño. De manera similar, este universo que surge de la ignorancia irreal, se ve como real. En el sueño el hombre es real, pero tanto la mujer como la unión de los dos son irreales; no obstante, esta causa irreal produce el efecto real de manchar las prendas. De modo similar, la ignorancia irreal o Maya produce este universo que experimentamos en el presente y consideramos real. La realidad del mundo es únicamente empírica o relativa y no absoluta.
  37. Todo el mundo ve el papel de este Si-mismo durante el sueño, ya que todo lo que la mente proyecta en sueños es iluminado por el Si-mismo. Pero nadie ve el Si-mismo que actúa mediante el poder de Maya y sin órgano alguno. Igualmente, nadie ve el Si-mismo que ilumina todos los objetos y seres con cuerpos y los capacita para operar en el estado de vigilia. Tampoco nadie ve el Si-mismo en el estado de sueño profundo, aun cuando la suprema felicidad del Si-mismo se experimente entonces. Esto es lo más sorprendente.
  38. Si un hombre sueña que un Gurú le ha dado un mantra y que lo ha repetido un determinado número de veces en el sueño, cuando despierta se encontrará con que el mantra ha dado frutos. Si una persona sueña que se le ha aparecido Dios ante él y le ha conferido Su gracia, la mañana siguiente encontrará que aquello que deseaba se ha cumplido. Es así como, aun cuando el sueño no es real, da lugar a un resultado real en el estado de vigilia. De modo similar, aun cuando las Upanishads poseen solo una realidad empírica y no absoluta, dan lugar al conocimiento de Brahman que es absolutamente real. Los seres humanos, animales, pájaros y todos los demás seres vivientes como plantas y árboles –que también son Jivas- tienen conciencia a través de la luz de la Conciencia de Brahman. Todos los objetos en este universo, sean superiores o inferiores, deben su existencia únicamente a Brahman sobre el cual están sobreimpuestos.
  39. En el sueño sin ensueños, los órganos tales como el habla y demás, se funden en el aliento vital –Prana- que es la fuente de su manifestación en el estado de vigilia. De modo similar, cuando se extingue el fuego se funde con el aire. Cuando el Sol se pone, también se funde con el aire. Lo mismo ocurre con la Luna. En la Brihadaranyaka Upanishad se dice que los órganos empezaron a competir entre sí diciendo cada uno de ellos que continuarían trabajando sin descanso alguno, pero después de un tiempo todos ellos se cansaron. Solo el Prana, el aliento vital, no sufrió fatiga alguna. De modo similar, el fuego, el Sol, la Luna y otras deidades intentaron trabajar sin respiro, pero también ellos se cansaron. Solo el aire no se cansó en absoluto. El aire, o Vayu, es entre las deidades lo mismo que es Prana o el aliento vital entre los órganos. El conocimiento obtenido a través de los órganos sensoriales puede ser erróneo, como la plata que se ve sobre la naca. Por tanto, la Upanishad dice que para realizar el Si-mismo, uno debe meditar sobre el Prana y no sobre los órganos.
  40. El fuego no prende la madera húmeda, pero si la leña se ha secado por el calor de la atmósfera de verano, entonces el fuego la prenderá. De modo similar, el fuego del conocimiento del Si-mismo no puede entrar en la mente de una persona que está apegada profundamente a su familia, sus riquezas y sus posesiones, y ello aun cuando haya realizado muchas acciones meritorias (Punya) por medio de la ejecución de los rituales Védicos, por haber engendrado un hijo virtuoso, o por el uso de su riqueza para propósitos nobles. El Si-mismo podrá surgir en su mente solo si ha desarrollado un fuerte desapego. Por lo tanto, la Escrituras declaran que la adquisición del puro desapego es esencial para la persona que busca la realización del Si-mismo.
  41. Todo en este mundo, al ser solo nombre y forma[14], es irreal desde el punto de vista absoluto. Todas las cosas parecen tener realidad y operar de diversas maneras solo debido al substrato –Brahman- sobre el cual están sobreimpuestas. Este universo cubre a ese Ser supremo, al igual que la serpiente ilusoria cubre a la cuerda cuando uno se da cuenta de que lo que tiene delante es solo una cuerda y no una serpiente. Sólo por la renuncia puede gozarse de la insuperable felicidad de Brahman, y por tanto, uno no debiera codiciar cosas impermanentes como la riqueza y las posesiones.
  42. Una persona que anhela la liberación[15]y que ya ha adquirido los tres pre-requisitos mencionados anteriormente, se convierte primero en un Jivanmukta[16], en uno que está liberado incluso en vida. Posteriormente continúa en el cuerpo hasta que se agote el Prarabdakarma[17]que dio lugar a su cuerpo actual. Cuando su cuerpo muere, se convierte en Videhamukta. Los estados tanto de Jivanmukta como de Videhamukta se obtienen únicamente por la mirada compasiva del Gurú, por la práctica repetida de Asana[18], Pranayama, etc., y por la meditación constante en el Si-mismo. La práctica repetida es de dos tipos: la del cuerpo y la de la mente. La del cuerpo consiste en Asana, Pranayama y Pratyahara.  La de la mente consiste en Sama -o control de la mente-, Dama -o control de los órganos sensoriales-, etc. La escucha, reflexión y meditación sobre el Si-mismo, que constituyen el Jñanayoga, ya se han aconsejado anteriormente.
  43. Una persona que ha alcanzado la pureza de la mente mediante la ejecución de sus deberes en vidas pasadas sin desear los frutos de la acción, es capaz de deshacerse de todos los deseos que habían echado fuertes raíces en su mente a lo largo de innumerables vidas. Esa persona se libera de la identificación con su cuerpo, y su mente está fijada para siempre en el Atman. Su mente está libre de toda indecisión. Disfruta de la Felicidad de Brahman como Jivanmukta. Cuando su cuerpo cae tras haber agotado su Prarabdakarma, se convierte en un Videhamukta. Algunos buscadores de la liberación piensan equivocadamente que el camino a la liberación es a través de los Nadis[19]que son de distintos colores.
  44. La persona que ha comprendido que el universo entero es su propio Si-mismo va más allá del dolor y de la engañosa ilusión incluso viviendo en este mundo; ello es así porque ha obtenido Brahman, que es puro y morada de todos los poderes. Ha abandonado la identificación con el complejo cuerpo-mente, está libre de todo pensamiento de objetos externos, y está más allá de punya y papa[20]. Al haber obtenido el cuarto estado[21], estando más allá de la vigilia, del sueño con ensueños y del sueño profundo, es un Jivanmukta.
  45. El Jivatman o alma individual es el reflejo de Brahman en la mente que está hecha de las partes Satvicas[22]de los cinco elementos sutiles. El Jivatman es en esencia Satvico, y está asociado con el Prana o fuerza vital, que es el poder de la acción o Kriyashakti. Auque el Jivatman está envuelto por el cuerpo, la mente y los órganos sensoriales, en realidad no está contaminado por las características del cuerpo tales como juventud, vejez, etc.  Estas cualidades se atribuyen erróneamente al Jiva debido a la ignorancia de su verdadera naturaleza. El Jiva es un ser elevado, ya que realmente es en sí mismo Brahman, y tiene la capacidad de liberarse del apego aparente que no existe realmente pero que erróneamente se le atribuye. Esta liberación la obtiene el individuo que tiene un intelecto sutil, que mediante la separación de la mente y los sentidos de todos los objetos externos concentra su mente en Brahman -la única Realidad- , y que practica las disciplinas como Asana, Pranayama, Pratyahara y Jñanayoga mencionadas en el verso 42. La liberación es la realización de la identidad de Jiva y Brahman mediante la eliminación de la identificación con el complejo mente-cuerpo. La mente, transformada en la forma de Brahman, continúa hasta la caída del cuerpo o el agotamiento del Prarabdakarma. El individuo que está en este estado es un Jivanmukta. Cuando el cuerpo cae se convierte en Videhamukta. Se puede hacer aquí una referencia a la Katha Upanishad en donde se dice: “Él está oculto en todos los seres y por tanto le es manifiesto a todos. Pero puede ser visto por aquellos que tienen un intelecto sutil y poseen la capacidad de ver las cosas sutiles”. 
  46. Aquel que se ha liberado casi completamente del deseo hacia los objetos sensoriales, cuyos deseos se han extinguido, anhela siempre y únicamente el Atman cuya obtención le llevará a experimentar la felicidad infinita de Brahman. Con la obtención de Atman se hace pleno. A partir de entonces continúa en el cuerpo como un Jivanmukta -uno que está liberado incluso mientras vive en esta tierra- hasta que su Prarabdakarma se agota cuando su cuerpo cae. Con la caída del cuerpo grosero sus órganos no parten hacia cualquier otro mundo, como es el caso de aquellos que todavía están en la ignorancia. Los órganos se unen con el cuerpo sutil, y el cuerpo sutil se funde en su causa, el Si-mismo. Después de eso ¿dónde está este Jiva? No queda ninguna entidad como Jiva. Él permanece fundido en el infinito Brahman, al igual que la sal mezclada con agua se hace una con el agua.
  47. Cuando se calienta el agua de mar se evapora y queda su masa sólida, conocida con el nombre de sal. Si esta sal se arroja de nuevo al agua, se disuelve y se funde con ella perdiendo su nombre y forma. De manera similar, una persona que ha realizado que él es el Si-mismo, se hace uno con Brahman y renuncia a su nombre y forma cuando cae su cuerpo, convirtiéndose en un Videhamukta. Entonces su mente se funde con la Luna, el habla con el fuego, los ojos con el Sol, la sangre y la simiente con el agua, y los oídos con los puntos cardinales.
  48. La presencia de mantequilla en la leche se conoce por la dulzura de la leche. Esa mantequilla es distinta de la leche aunque no obstante está dentro de ella. De manera similar, la presencia de Brahman -o Si-mismo- en todas las criaturas se conoce por el hecho de que las criaturas son capaces de realizar actividades. Ese Brahman, distinto de las criaturas, es el lugar de descanso de todas aquellas criaturas que están fatigadas por las actividades que realizan en los estados de vigilia y de sueño. En el sueño profundo todos los seres están unidos con el Si-mismo y están libres de los sufrimientos de los otros dos estados -tal y como se establece en la Chandogya Upanishad. Habiendo alcanzado Brahman, el hombre realizado considera todo insignificante. No hay ningún temor en Brahman. Brahman es pura felicidad concentrada. Sabe que ese Brahman que brilla en la cavidad del intelecto es inmortal. Cualquier cosa distinta a Brahman es perecedera.
  49. Un gran trozo de tela multicolor está urdido a partir de hilos de distintos colores. Aunque desde una perspectiva superficial la tela parece tener una existencia propia separada, para una persona que reflexiona sobre su verdadera naturaleza estará claro que la tela no es sino los hilos con los que fue urdida. Análogamente, este universo grosero conocido como Virat, compuesto de formas múltiples como montañas, ciudades, seres humanos, pueblos, animales y otros muchos seres, está urdido o dominado por el Sutratma o Hiranyagarbha -el macrocosmos de todos los cuerpos sutiles. Este Sutratma está urdido en el éter inmanifiesto, el cual a su vez esta urdido en Brahman.
  50. Brahman, al reflejarse en el intelecto de cuerpos variados como los de los seres humanos, los animales, los pájaros, etc., adopta esas formas. La persona que se refleja en el agua aparece como dos, la original y el reflejo. De modo similar, al reflejarse en innumerables intelectos, el Ser Supremo único –Brahman- adopta innumerables formas gracias a Su poder de Maya; así se afirma en la Brihadaranyaka Upanishad. Debido a Maya, el Omniabarcante y no-dual Brahman aparece inescrutable como Jiva al reflejarse en la forma del intelecto. El intelecto, al estar constituido sólo por Satva, es puro y por ello capaz de reflejar a Brahman.
  51. Los hombres de la realización perciben que el Jiva -reflejo de Brahman en el intelecto sutil- esta bajo el control de la Maya del Señor todopoderoso. La naturaleza del reflejo de Brahman -esto es, la naturaleza de un Jiva determinado- depende de la naturaleza de su intelecto o mente; ocurre lo mismo que en el reflejo de un rostro en un espejo: cambia según sea el espejo cóncavo o convexo, limpio o cubierto de suciedad, fijo o móvil. Pero del mismo modo que el rostro no esta afectado en lo mas mínimo por la naturaleza del espejo, así tampoco Brahman es afectado en absoluto por la naturaleza del medio que lo refleja -la mente- y permanece siempre el mismo e inmutable.
  52. El único Sol del cielo aparece como muchos cuando se refleja en distintos receptáculos de agua, y tan quieto o tan móvil como lo esté el medio donde se refleja. De manera similar, el único Ser supremo -Brahman-, al reflejarse en los intelectos de las distintas criaturas superiores e inferiores, parece adoptar sus características, pero en realidad no se ve afectado por ellas. Son los iluminados los que comprenden que es Uno único y sin cambios.
  53. La Luna, siendo opaca, se ilumina por los rayos de Sol que caen sobre ella, y así elimina la densa oscuridad de la noche. Una vasija metálica brillante sobre la que caen los rayos de luz que entran por una grieta del techo de la habitación elimina la oscuridad del interior de la casa. Análogamente, el intelecto sobre el cual recaen los rayos de Conciencia del Si-mismo, ilumina todos los objetos a través de los órganos sensoriales y posibilita que éstos los experimenten.
  54. Cuando el cielo se refleja en un estanque de agua parece como triplicado; a saber: como cielo limitado por el agua, como cielo reflejado en el agua, y como cielo que todo lo penetra. De forma similar, Brahman aparece triplicado: como Brahman que todo lo penetra, como reflejo en el intelecto, y como si estuviese limitado por el intelecto. Cuando uno se da cuenta de que el Brahman limitado por el intelecto -que es el Jiva- y el Omniabarcante Brahman son uno solo y el mismo, se destruyen tanto la ignorancia que hizo que Brahman y Jiva pareciesen distintos uno del otro, como sus efectos -el Samsara y el consiguiente sufrimiento.
  55. Se puede manipular simultáneamente un conjunto de marionetas por medio de hilos atados a ellas, y hacer que lleven a cabo distintas actividades, como cantar, bailar, caminar, hablar, etc. La persona que las manipula permanece detrás del escenario, y los espectadores que contemplan el espectáculo de marionetas no la pueden ver. Análogamente, este universo conocido como Virat y compuesto de los mundos llamados Bhuh, Bhuvah, Suvah y Mahah[23], es activado por Hiranyagarbha -conocido también como Sutratma, poseedor de gloria inescrutable, y que penetra Virat. Este Sutratma hace que todas las criaturas del universo experimenten las consecuencias de su pasado karma.
  56. En el Vedanta, la realidad se define como aquello que permanece absolutamente inmutable en los tres periodos del tiempo. No hay nada que sea igual, superior o más grande que este Brahman. Es por ello por lo que se Le conoce como la Realidad de la realidad. Se conoce a Brahman como realidad empírica cuando se Le ve limitado aparentemente por el universo hecho de elementos que tiene formas como el fuego, el agua y la tierra; y también por aquellos que carecen de forma, como el aire y el espacio. El Brahman puro incondicionado, que es la Realidad absoluta, es la Realidad de esa realidad empírica.
  57. Por la experiencia sabemos que cosas que no existen realmente a veces parecen serlo; como ocurre con cosas que sin serlo parecen ser plata, agua o una serpiente. También es bien sabido que tales cosas aparecen sólo cuando hay un substrato como el nácar, el desierto o la cuerda, y que estas apariencias terminan cuando se conoce el substrato. Del mismo modo que estas cosas parecen reales, así el universo entero que también es irreal, aparece sobre el substrato –Brahman- que se define como la Verdad de la verdad. Debido a que el universo parece real, se le define como verdad –satyam-.
  58. El espacio en el que se aloja todo este universo está a su vez alojado por completo en el infinito Brahman. Los puntos cardinales que se extienden indefinidamente en todas las direcciones están también dentro de Brahman. El tiempo, tal como lo calculamos, es solamente una fracción de Brahman, el cual existía antes de que el tiempo viniera a la existencia, y existirá incluso cuando el tiempo llegue a su fin. Así pues, Brahman esta más allá de la limitación del tiempo. Es así como Brahman es infinito tanto en el espacio como en el tiempo. Antes de la creación del universo solo existía Brahman. Al principio de la creación Brahman se manifestó a Si mismo como Hiranyagarbha o totalidad de cuerpos sutiles, y después como Virat o totalidad de cuerpos groseros. Al ser Hiranyagarbha más sutil que Virat penetra a éste, y por ello se le describe como más grande que Virat. Debido a la Avidya o ignorancia sin comienzo, el infinito Brahman -sobre el que aparecen tanto Hiranyagarbha como Virat- los penetra a ambos. Al penetrar Brahman todos los cuerpos sutiles y groseros, se sigue que no está limitado por ningún objeto, sea sutil o grosero. Es así como se llega por implicación a la conclusión de que Brahman está libre de las tres limitaciones, a saber: de espacio, de tiempo, y de objetos. Se dará un ejemplo para ilustrar esto. El mar es de gran tamaño y está lleno de agua. Pero su tamaño no es nada comparado con las aguas del Pralaya que abarcan la totalidad del universo por la fusión de los siete mares.
  59. La misma agua alimenta todas las plantas y produce en ellas muchos sabores, fragancias y potencias distintas; igualmente, el mismo Si-mismo que mora en todos los seres asume las características de esos seres. Es en la pura presencia de ese Si-.mismo que mora en ellos como la tierra soporta todo lo que está sobre ella, las nubes dejan caer abundante agua, y el fuego arde y cocina el alimento.
  60. El sabio debe alcanzar la certeza de que su propio Atman es el que mora en todos los seres vivientes, y después debe ver la totalidad de la creación como sobreimpuesta sobre su propio Atman. Debe darse cuenta de que todo en este universo no es distinto de su Atman; al igual que las olas del océano no son distintas del agua. Brahman es uno sin segundo, se trate de la misma o de distinta especie. Brahman es homogéneo sin diferencias internas. Dicen las Srutis que aquel que ve este universo de múltiples nombres y formas como si tuviera existencia real en Brahman, va de muerte en muerte, esto es, nace y muere una y otra vez.
  61. Aunque de todos es sabido que el espacio existe tanto antes como después de que se construya una vasija determinada, todos piensan erróneamente que el espacio que hay dentro de ella llega a existir solo cuando se hace la vasija, que el espacio interior se destruye cuando se destruye la vasija, que cuando se mueve la vasija de un lado a otro el espacio interior también se mueve a la vez que ella, y que el espacio adopta la forma y el tamaño de la vasija. De modo similar, aunque el Si-mismo existe siempre y lo penetra todo, la gente piensa erróneamente que llega a la existencia cuando el universo llega a la existencia, que deja de existir cuando se disuelve el universo, y así sucesivamente.
  62. Un terrón de azúcar es la dulzura en sí misma en cada una de sus partículas. Una bola de alcanfor está llena de fragancia en cada una de sus trozos. De modo análogo, este amplio y atractivo mundo lleno de árboles, montañas, ciudades, jardines y templos, que no tiene realidad propia, se ve como si existiera y sintiera solo porque está impregnado por el sustrato, el Si-mismo, el cual es Existencia y pura Conciencia.
  63. Cuando se golpea un tambor o se toca un instrumento como la vina[24], uno no es capaz de captar aisladamente cada nota particular, sino que solo se perciben en el trasfondo de la nota general. Análogamente, este universo que es una modificación de Maya, nunca se experimenta separadamente sino que aparece junto con Brahman o la pura Conciencia. Este universo es solo una apariencia y carece de realidad aun cuando se experimente. Cuando con el surgimiento del conocimiento se realiza que este Brahman es el Si-mismo que mora en todo y que es la única Realidad, se conocerá que nada es real excepto Brahman.
  64. Una persona que ha obtenido el conocimiento correcto de las Escrituras y de su Gurú, que ha realizado directamente que el Si-mismo que mora en él es la Conciencia-una pura e inmutable, el Señor de todo el universo que todo lo penetra como el espacio, el Si-mismo que mora en todos los seres, y que el universo completo carece de realidad separada de Brahman no siendo sino pura apariencia -una persona así que se ha liberado de este modo de todo deseo en esta vida- debe permanecer por siempre establecida en la contemplación de su identidad con el Brahman puro no-dual.
  65. Indra, el ser o sujeto que goza, quien de acuerdo con la Brihadaranyaka Upanishad está en el ojo derecho, y su esposa Indrani, quien representa la materia o los objetos de disfrute y que se encuentra en el ojo izquierdo, están juntos en el espacio dentro del corazón durante el estado de sueño con ensueños. Cuando finaliza su goce, entonces le sigue el estado de sueño profundo. A este estado se le conoce en las Upanishads como Anandomayakosha. En este estado, el Jiva experimenta suprema felicidad más allá de toda descripción. Entonces no hay experiencia de ningún objeto. Una persona que se encuentra en estado de sueño profundo no debe ser despertada de repente. Dice la Brihadaranyaka Upanishad que si así se hiciese, sus órganos sensoriales pudieran no regresar a sus asientos respectivos en el cuerpo, y ello sería causa de gran desgracia para ella.
  66. En el sueño profundo todos los seres vivos se funden en Brahman y gozan de felicidad. Esa misma felicidad suprema puede ser disfrutarse por siempre cuando una persona realiza su identidad con Brahman –el cual es protector de todos los órganos sensoriales tanto dentro del cuerpo como fuera. Siendo así, el que solo se ocupa en actividades externas para ganarse la vida y que comete actos pecaminosos, el que siempre está buscando el disfrute de placeres a través de sus órganos sensoriales-alguien así- cosechará solo dolor y error.
  67. El Jiva se esfuerza a si mismo de diferentes maneras con el fin de obtener placeres sensoriales en el estado de vigilia. Cuando, al final, sus órganos están totalmente fatigados, olvida la felicidad que así ha obtenido y se duerme en su propia naturaleza real para descansar. De lo anterior queda claro que la felicidad de la propia naturaleza de uno -que no proviene de los órganos sensoriales- es muy superior a todas las alegrías adquiridas mediante el esfuerzo de los distintos órganos que en última instancia se hacen insípidas.
  68. Un ave genera viento moviendo sus alas, y con la ayuda de ese viento se eleva alto en el cielo. Allí extiende sus alas y vuela hacia su nido impulsada por el fuerte viento. Es así como elimina su fatiga. De modo similar, el ser humano, habiendo sido angustiado y atormentado mentalmente por malos pensamientos, fantasías, y deseos hacia objetos sensoriales, extiende sus manos y pies y duerme por un periodo largo de tiempo a fin de liberarse de la fatiga.
  69. Cuando una persona concupiscente abraza a su mujer fuertemente al regresar a casa después de haber estado fuera largo tiempo, se siente absolutamente feliz y en ese momento no reconoce nada exterior -como lo sería pensar “esta mujer es otra persona distinta a mí mismo”-,  ni nada interior –como sería pensar “yo soy tal y tal, feliz o desgraciado”. Análogamente, el Jivatman goza de la felicidad cuando se hace uno con Brahman o Paramatman en el estado de sueño profundo; no está afectado por ninguna de las actividades mundanas y sus resultados, sean en forma de mérito o de demérito, está libre de dolor, de ilusión y de temores. En ese estado, el Jiva olvida este mundo caracterizado por diferencias, similitudes, y todo tipo de relaciones.
  70. La disolución de todos los objetos -tanto sutiles como groseros-, el letargo de todos los órganos y de la mente, la experiencia de la felicidad; las tres cosas son comunes entre los estados de Jivanmukti -o liberación en vida- y Sushupti -o sueño profundo. No obstante hay una diferencia entre los dos: una persona que duerme, vuelve al estado de vigilia debido a los efectos de su karma pasado, pero una que se ha liberado por la consecución del conocimiento del Si-mismo no regresa al estado de esclavitud, y ello porque todo su karma pasado junto con sus efectos han sido destruidos por el conocimiento. Aun cuando continua en el cuerpo hasta el agotamiento del Prarabdakarma, no existen ataduras para ella.
  71. Supongamos que hay un rey al que se le ha otorgado prosperidad y todo tipo de favores: está en la flor de la vida, es bueno, instruido, de complexión fuerte y energética, y rige la totalidad de la tierra llena de riquezas. La felicidad de la que disfruta se puede tomar como una unidad de felicidad. Cien veces esta felicidad es aquella que gozan los manes[25] que han conquistado ese mundo por la ejecución de los ritos prescritos. Cien veces esta felicidad es la de los trovadores celestiales. Cien veces ésta, es la de los que se convierten en dioses por la ejecución de los ritos prescritos en los Vedas. Cien veces ésta, es la felicidad de los que son dioses de nacimiento. Cien veces ésta, es la felicidad de Prajapati[26]. Cien veces ésta, es la felicidad de Hiranyagharba. Todos estos gozos, que están derivados de objetos sensoriales y que son limitados, son solo partículas de la felicidad de Brahman, el cual es infinito y es realmente el único que existe.
  72. En esa felicidad de Brahman está incluida la felicidad de los seres humanos, la de los manes, la de aquellos que nacen en los Cielos como dioses y la de los que se convierten en dioses por la práctica de los rituales védicos; felicidad con cuya obtención se cumplen los deseos de todos los seres y que es el estado de liberación debido a la disolución de todos los mundos. ¡Oh Ser supremo en forma de Luna!, hazme eterno e inmortal en ese Brahman que es pura felicidad concentrada. Derrama un torrente de néctar para el Jiva, el señor de los órganos sensoriales que está en el ajña chakra[27] entre las dos cejas –así dicen los Vedas.
  73. El Si-mismo es sin cambios y de la naturaleza de la felicidad suprema. El no-Si-mismo o Maya es exactamente lo contrario; esta siempre agitado y sufriendo. La mente -que es el adjunto que limita al Si-mismo- asume la firmeza y felicidad del Si-mismo o bien la agitación y el sufrimiento de Maya; ello dependiendo de las circunstancias. Cuando la mente es embargada por el deseo de algún objeto, está agitada, y la agitación da lugar al sufrimiento. Cuando se obtiene el objeto deseado, la mente se calma y estabiliza, y entonces se experimenta la felicidad del Sí-mismo. La felicidad así procedente de los objetos sensoriales continua sólo mientras la mente permanece en calma y estable; esto es, hasta que la mente se ve nuevo agitada por algún otro deseo.
  74. La felicidad que brota de la unión física dura solo mientras la mente esta absorbida en ello, esto es, solamente durante un breve periodo de tiempo. La felicidad en el estado de liberación o Jivanmukti es permanente porque la mente de un Jivanmukta está siempre en calma. De aquí, se sigue que la felicidad y la calma de la mente siempre van juntas. Por tanto, queda claro que cualquier felicidad experimentada en cualquier tiempo es solamente una partícula o manifestación de la felicidad eterna del Si-mismo, y que esta felicidad se manifiesta a si misma solo cuando la mente está en calma.
  75. Habiéndose fatigado la mente por causa de las actividades realizadas en el mundo exterior en el estado de vigilia, se aparta de toda actividad y deseo a fin de unirse con el Si-mismo. En este estadio se da el sueño con ensueños en el que la mente proyecta distintos objetos en función de la fuerza de las impresiones acumuladas durante el estado de vigilia. Es entonces cuando, viéndose inclinada únicamente hacia la obtención del Si-mismo, abandona completamente todas las experiencias del estado de sueño con ensueños, y pasando a la inactividad, consigue descansar absolutamente en el Si-mismo.
  76. ¿Cómo es que puede darse la experiencia de gozo, tristeza, etc., en el transcurso del sueño, cuando el cuerpo físico yace sin moverse? Se dice que entonces existe un nuevo cuerpo que es capaz de llevar a cabo actividades y experimentar alegrías y tristezas. Una opinión así no es aceptable porque los materiales para formar un nuevo cuerpo no están allí disponibles. Si para superar esta dificultad se argumenta que la mente crea un nuevo cuerpo, entonces surge la siguiente pregunta: ¿cómo es que los fluidos generativos que se descargan como consecuencia de la unión en sueños de dicho cuerpo con una mujer pueden hallarse en el cuerpo físico que ha permanecido yaciendo inmóvil mientras se dormía y que es distinto de ese cuerpo del sueño?
  77. Cuando una persona ve algo aterrorizante en un sueño, como por ejemplo un animal salvaje o un ladrón armado a punto de atacarle, grita fuertemente. A veces una persona habla o ríe durmiendo debido a algún sueño. El grito, el habla y la risa son obviamente ejecutados por el cuerpo físico; incluso cuando yace sin moverse. En el sueño, el soñador se ve a sí mismo como si tuviera un cuerpo, y experimenta y lleva a cabo distintas cosas. Todos los objetos que experimenta en el sueño son las creaciones de su propia mente, y éstas se crean a partir de las impresiones que dejan los objetos experimentados durante el estado de vigilia.
  78. El estado de sueño con ensueños -que está entre los estados de vigilia y sueño profundo- es conocido por todos por la experiencia. Se le conoce como el segundo estado. En ese estado, el Jiva separa todos los órganos sensoriales dentro de sí mismo y permanece auto-refulgente. El Si-mismo, el Testigo de todo lo que se experimenta durante el sueño, ilumina con su propia luz todo lo que se ve en sueños; todo ello se crea por las impresiones pasadas. En el sueño se ven objetos y se va a lugares deseados, todo ello mientras que el cuerpo físico yace sin moverse sobre el lecho.
  79. Por medio de la fuerza vital, el Jivatman protege el cuerpo, que yace como sin vida sobre la cama durante el sueño, de modo que no quede expuesto a ser devorado por los perros y otros animales. En este estado, los Pranas desempeñan meramente la función de la respiración. Por el poder de los Vasanasen la mente, el Jivatman crea caballos, carros, ríos, estanques, muchos lugares de goce, amigos, mujeres, hijos, simpatizantes y sirvientes.
  80. En sueños, el Jiva crea elefantes, tigres, ladrones, enemigos, serpientes, monos, etc. Se divierte con mujeres, ríe, disfruta, come alimentos sabrosos; o bien piensa que se ha convertido en una persona sin casta, y huye avergonzado de sus familiares y amigos. Corre aterrorizado ante la visión de tigres y de otros animales, y grita fuertemente como si hubiera caído en las garras de un animal salvaje.
  81. Cuando la madreperla que se tiene delante no se ve como tal, se toma por plata. Los rayos solares que caen sobre la arena, crean la ilusión del agua. Una cuerda se toma por una serpiente en la penumbra. Estas apariencias duran poco tiempo, hasta que se conoce el substrato. La apariencia de la plata causa alegría, y la de la serpiente produce miedo, pero todas estas apariencias son claramente falsas. La plata, el agua y la serpiente se crean solo cuando se ven. De modo similar, los múltiples nombres y formas que vemos, aparecen únicamente porque el substrato -el Si-mismo- no se conoce. Todos esos nombres y formas también son causa de emociones como la alegría, la tristeza y el miedo. Se crean solo cuando son percibidos. No tienen existencia real separada del substrato, del Si-mismo.
  82. Como Yo soy el substrato de la sobreimposición del universo que lleva a cabo Maya, este universo entero es producido por Mí. Por lo tanto, todas estas criaturas están en Mí, pero yo no estoy en ellas. Aunque la plata aparece de forma ilusoria sobre la madreperla, no hay rastros de plata en la madreperla. Pero en realidad estas criaturas no moran en mí, porque carecen de existencia real y son solo creaciones de Maya. Así dijo el Señor Krishna, el Gurú del universo. Por consiguiente, todas las cosas percibidas son únicamente como objetos creados por medio de la magia, y por tanto son irreales.
  83. El hombre ignorante, engañado, al no darse cuenta de que su Karma pasado es la causa de sus alegrías y de sus penas, cree erróneamente que sus amigos son la fuente de sus alegrías, y que sus enemigos lo son de sus penas. A fin de eliminar esta errónea idea, los sabios Yajñavalkya y Artabhaga expusieron en el palacio del rey Janaka que la única causa de las alegrías y de las penas así como de los nacimientos repetidos de una persona, no es sino su Karma. Elogiaron el poder del Karma. El Señor Krishna, el gran ornamento de la raza Yadava, ha dicho en la Baghavad Gita que nadie puede permanecer inactivo ni un solo momento.
  84. El instrumento para cortar un árbol es el hacha, pero para ello ha de ser levantada por una mano humana y lanzada hacia abajo con fuerza sobre el árbol; lo cual significa que es la acción de un ser sensible la que corta el árbol. Sin duda el alimento satisface el apetito, pero solamente si se pone en la boca del que come y se traga. De modo similar, aunque la causa de que una persona experimente penas y alegrías es el resultado acumulado de las buenas y malas acciones pasadas, en sí mismas las acciones no son capaces de dar resultados, ya que son insensibles y acaban tan pronto se completan. Es el Señor, que es el Si-mismo que mora en el interior y que es el controlador interno, el que dispensa los resultados de las acciones pasadas.
  85. En las Smritis[28] se exponen distintos ritos a fin de conseguir deseos específicos; unos son obligatorios y otros opcionales, y varían según las distintas castas y estadios de la vida. Los Vedas y la Baghavad Gita afirman que si se llevan a cabo estos ritos como ofrenda a Brahman -esto es, sin desear el fruto- confieren resultados muy atractivos en forma de pureza de la mente, resultado este que es pre-requisito esencial para alcanzar la realización del Si-mismo. Del mismo modo que un individuo puede ser agradado por la ofrenda de algo que agrada a sus órganos sensoriales y de acción, y que un árbol es alimentado mediante el riego con agua de sus raíces, el Señor supremo -al igual que el resto de las deidades- es agradado mediante la ofrenda de todas las acciones a Él.
  86. Una persona que ha adquirido punya o mérito religioso considerable a través del estudio de los Vedas y la práctica de los ritos prescritos, pero que sin embargo muere sin conocer el Si-mismo ni siquiera de forma intelectual, agotará todos estos méritos tras un breve periodo de goce en los Cielos. Entonces nacerá de nuevo y estará sujeto al sufrimiento. Pero una persona que ha adquirido el conocimiento de forma intelectual –paroksha- del Si-mismo y que se esfuerza por alcanzar la realización, gozará de gran felicidad en los mundos elevados por un largo periodo de tiempo, incluso si no se ha liberado de los deseos y muere antes de la realización directa del Si-mismo. Y una persona que se ha liberado totalmente de los deseos obtiene la felicidad suprema al realizar de hecho a Brahman. Por lo tanto, uno debe meditar sólo en el Si-mismo y esforzarse por la realización directa.
  87. No es solo por la luz del Sol, o de la Luna, o del fuego, por lo que las cosas nos son visibles. La luz del Sol, de la Luna o del fuego no pueden por si mismas hacernos perceptibles ni siquiera al propio Sol, Luna, o fuego. Vemos estas luminarias sólo cuando el Si-mismo o la Conciencia actúa a través de los ojos. De hecho, si cerramos los ojos no podemos ver el Sol incluso de día. Tampoco vemos la Luna o el fuego cuando estamos durmiendo. Por lo tanto, de aquí se sigue que es sólo mediante la luz de Si-mismo por lo que se ven incluso el Sol, la Luna y el fuego. Es solo por la luz del Si-mismo por lo que los ojos, los oídos y demás órganos sensoriales son capaces de ver, oír, etc. Así pues, el Si-mismo es la única Luz para todos.
  88. El Jiva bebe agua y come alimentos con la ayuda del Prana o aliento vital. Este Prana tiene cinco nombres diferentes de acuerdo con las cinco funciones que desempeña. Son: Prana, Apana, Vyana, Samana y Udana[29]. El fuego digestivo del estomago digiere el alimento lenta o rápidamente con la fuerza del Prana en su aspecto de Samana. Vyana distribuye la esencia del alimento digerido hacia todos los órganos. Apana arroja fuera del cuerpo la hedionda materia de desecho.
  89. El Prana –o aliento vital- el cual rige todos los órganos y les proporciona el poder de llevar a cabo sus actividades, tiene nombres diferentes: Prana, Apana, Vyana, Samana y Udana, conforme a las cinco actividades diferentes que desempeña. Este Prana, que está bien establecido en cada cuerpo, es capaz de desempeñar todas estas actividades únicamente por la presencia de Brahman o Sí-mismo, el cual es pura Conciencia. De ahí que a este Brahman se le llame el Prana del Prana, en el sentido de que es lo que posibilita que el Prana lleve a cabo sus actividades. También es el ojo del ojo, porque el ojo puede ver sólo por la presencia del Si-mismo. De modo similar, todos los demás órganos sensoriales y de acción[30] obtienen el poder de desempeñar sus respectivas actividades solo por la presencia del Si-mismo. Al mismo tiempo, el Si-mismo es un mero Testigo de las actividades de todos los órganos. No actúa por sí mismo ni hace que los órganos actúen, porque carece de acción. Yo soy este Si-mismo, y no la mente, los órganos o el cuerpo físico.
  90. Es por la luz de esa una y única Conciencia pura –Brahman- por lo que brillan la tierra, el agua, el Sol, la Luna y todo lo demás; cada cual con su propia forma, su propio camino y sus propias características. Todos deben su existencia a ese Brahman. ¿Acaso pueden innumerables relámpagos, llamas o racimos de estrellas iluminar a ese Regente Supremo de todo; que es no-nacido cuando nacen los cuerpos durante la creación o incluso al principio de un nuevo ciclo; que es inmortal, eterno, calmo por no estar tocado por ningún apego o aversión; que está más allá de las limitaciones del tiempo, del espacio y de los objetos; que es omnisciente y auto-refulgente?
  91. Una persona -quienquiera que sea- en la que ha surgido como experiencia directa la realización “Yo soy Brahman” resultado de la mirada nectarina, plena de compasión y sin parangón procedente del Sadgurú que es un alma realizada -una persona así- es un Jivanmukta para el que todas las dudas han dejado de existir y cuya mente está libre de toda ilusión. Esta persona continua viviendo en el cuerpo hasta que se agota su Prarabdakarma. Entonces, cuando cesa de existir su adjunto limitante –su complejo cuerpo-mente- alcanza la región de la felicidad suprema, eterna y única que es Brahman, y se convierte en un Videhamukta.
  92. Yo no soy el cuerpo, ni los órganos de acción y de sensación, ni la extremadamente veleidosa y perecedera mente, ni siquiera el intelecto, ni la fuerza vital; ¿Cómo podría yo ser este conglomerado de objetos absolutamente inertes? Yo no soy el ego; estoy lejos de identificarme con mi esposa, mi casa, mi hijo, mis relaciones, terrenos, riquezas, etc. Yo soy el mero Testigo no implicado de todos ellos, la pura Conciencia, el Si-mismo más recóndito que es el substrato de todo el universo y el más feliz por estar libre de todo contacto con los efectos de Maya.
  93. Todas las cosas de este mundo que poseen colores y formas son objetos vistos por el ojo. Las formas y colores son de muchos tipos, pero el ojo que las ve es de un solo tipo. Así pues el ojo es el veedor y los objetos lo visto. Pero el ojo se convierte en lo visto para la mente que lo ve o lo conoce. La mente, con todas sus modificaciones en forma de objetos variados, se convierte en un objeto de percepción para el Si-mismo que es el Testigo de todo y siempre es El Que Ve. El Si-mismo nunca se convierte en objeto de percepción. Es siempre el Sujeto[31].
  94. Debido a ignorancia del hecho de que el objeto que tenemos delante es una cuerda, se nos aparece como serpiente. De modo similar, debido a la ignorancia de la propia naturaleza, el Si-mismo aparece como un miserable Jiva. Cuando gracias a las palabras de alguien bien intencionada se elimina la ilusión de que es una serpiente, se descubre que solamente es una cuerda. De igual modo, gracias a las palabras de mi Gurú, yo me doy cuenta de que en absoluto soy un Jiva sino el Testigo inmutable de todo, que es la felicidad misma.
  95. Dice el Gurú: “Dime, ¿Qué es para ti la luz de este mundo”. Discípulo: “Durante el día es la luz del Sol. Por la noche es la luz de la Luna y las lámparas.” Gurú: “¿Qué es lo que te posibilita ver el Sol, la Luna, las lámparas, etc.?” Discípulo: “El ojo. “Gurú: “¿Cuando tu ojo está cerrado, qué es la luz para ti?” Discípulo: “Es el intelecto, que es muy brillante y capaz de conocerlo todo”. Gurú: “¿Qué es lo que ilumina el intelecto y le da la capacidad de conocer?” Discípulo: “Yo mismo” Gurú: “Por lo tanto, tu eres ese Si-mismo que todo lo ilumina” Discípulo: “¡oh! Gurú, yo mismo soy esa Luz Suprema.”
  96. El Jivanmukta continúa viviendo sobre esta tierra hasta que su Prarabdakarma se agota. Pero durante ese periodo, en absoluto se identifica a sí mismo con su complejo cuerpo-mente. No es afectado por los pares de opuestos como el calor y el frío, el honor y el deshonor, el éxito y el fracaso, y demás. Es siempre puro, libre del concepto de “ego” y de “lo mío”; esta siempre satisfecho; su mente está firmemente fijada en la contemplación del Si-mismo -la mismísima encarnación de la felicidad suprema de Brahman-, y está totalmente libre de la ilusión. Desempeña felizmente todas sus actividades diarias, y su mente está de una manera indescriptible siempre libre de apego.
  97. Cuando en la mente de cualquier persona surge firmemente la incomparable y purificante realización de su identidad con Brahman -que en sí mismo es de la naturaleza de la pura Conciencia- se destruye inmediatamente la idea que venía albergando hasta entonces de que hay diferencia entre el Jivatman y Brahman. Mediante esa realización, Maya –que es la causa de la transmigración- también se destruye para él. A partir de entonces, incluso si Maya existe para otros, no puede causarle ninguna esclavitud debido a la fuerza de haber realizado su verdadera naturaleza como idéntica a Brahman.
  98. Tras succionar el jugo de una fruta como el mango, un hombre arroja el resto de la fruta, aun cuando siga teniendo mucha fragancia. De modo similar, el Jivanmukta que se ha dado cuenta a través de las Escrituras de que este universo no tiene ninguna realidad última, cesa de mirarlo como si fuese real y se absorbe plenamente en Brahman que es Existencia, Conciencia Pura, no-dual, inmortal, y la Felicidad misma. Habiéndose hecho auto-refulgente y de mente absolutamente calma; habiendo comprendido con mente discriminativa que la totalidad de este universo es insubstancial, abandona todo apego al mundo.
  99. Cuando ese Brahman, que en sí mismo es conciencia pura; que no está contaminado por los tres gunas: Satva, Rajas y Tamas; al que se apunta con las palabras “Tu eres eso” y otros Mahavakyas; que es inmutable; que no está dentro del ámbito de  los mandamientos de los Vedas; que no puede ni siquiera concebirlo la mente; que es el Si-mismo que mora en todo; el Señor supremo y regente de todo; -cuando ese Brahman- es realizado por una persona como propio Si-mismo, inmediatamente se destruyen todos los resultados acumulados de sus acciones pasadas. El nudo del corazón por el que el Atman y el complejo cuerpo-mente están unidos, se corta. Todas sus dudas -causa de repetidos nacimientos y muertes- se resuelven.
  100. El hombre sabio debería entender que el árbol de la transmigración tiene como raíz su karma pasado; el deseo, la cólera, etc. son sus ramas; sus hojas son la ilusión, el orgullo, la dicha, el dolor; ellos traen como frutos el nacimiento y la muerte repetida; los hijos, animales, esposa, hijas, etc. son como los pájaros que viven en él, y su tamaño es vasto. Conociendo la naturaleza perecedera de este árbol en su comienzo, en el medio y en el final debería cortarlo con la espada del desapego. Siempre debería concentrar su mente en la meditación sobre el Señor Vasudeva[32], el que mora dentro de todos los seres.
  101. La totalidad de este universo nació de Mi, esta sostenido por Mí, y finalmente se funde en Mi. Yo soy ese Brahman por cuyo sólo recuerdo todos los actos auspiciosos como los sacrificios se completan y producen los resultados deseados; incluso cuando se ejecutan deficientemente. Me postro feliz ante ese Señor Supremo sin cambios.

*  *  *



[1]Sadgurú: es el maestro verdadero, el maestro iluminado.

[2] Hemos traducido el termino original upadhi por “adjunto limitante”. Upadhi se traduce como aquello que es un vehiculo o una base de algo que es más sutil. Es sinónimo de medio, de envoltura, de apoyo, y en definitiva de limitación. En este caso se está refiriendo al cuerpo sutil como vehículo de Brahman.

[3]Jivatma, es el Atman como individuo ilusorio o Jiva en el que se da la ignorancia (avidya). Atman como Parmatman es el No-ser o posibilidad universal antes de la manifestación. Atman como Ishvara es Ser manifestado supra-individual e informalmente. Atman como Jivatma es ser manifestado individual y formalmente. Por ultimo, no olvidemos que “Ayam Atman Brahman”, esto es, “Atman y Brahman son lo mismo”.. 

[4] Avidya es la ignorancia o nesciencia fundamental. Brevemente, el “proceso cosmológico” o paso de la no-manifestación de Brahman a la manifestación sería este: Brahman se hipostasia en Purusha (Espíritu puro) y Prakriti (o “materia” primordial). Purusha se proyecta sobre Prakriti caracterizado en principio por un equilibrio entre las tres tendencias o gunas: ascendente (satva), expansiva (rajas) y descendente (tamas). Cuando Purusha “entre en contacto” con el aspecto puro (satva) de Prakriti da lugar a Ishvara (equivalente al Señor o Dios creador); mientras que al entrar en contacto con los tres gunas en estado de desequilibrio da lugar a los Jivas quienes están sujetos a la ignorancia o avidya. Por lo tanto la ignorancia es el resultado de la identificación del Si-Mismo de Brahman con los distintos “cuerpos” de la manifestación que poseen cualidades rajasicas y tamasicas mezcladas en uno u otro grado con la pureza satvica.

[5]Hiranyagarbha es un nombre de Brahma; la primera manifestación de Brahman. Es la forma cósmica del Si-mismo creando el universo sutil. Es el “huevo o germen de oro”.

[6]Virat es el Alma Universal, la Conciencia limitada o condicionada por el agregado universal de cuerpos groseros manifestados.

[7]Maya es el poder de Brahman que crea la ilusión cósmica en la que el Uno aparece como muchos.

[8]Pralaya es la disolución. El periodo de descanso o de no-manifestación de Brahman.

[9] Vasanas son las llamadas “tendencias latentes”. Son resultado de las acciones realizadas y a la vez germen de las acciones futuras: fructifican cuando se presentan las circunstancias apropiadas. Al finalizar un ciclo de manifestación todo se repliega en el Si-mismo hasta el surgimiento de un nuevo ciclo. No obstante, estos vasanas o tendencias latentes, que son el resultado de las acciones (karma) realizadas en el ciclo anterior, conservan de algún modo su diferenciación en el seno del Brahman (fundidas pero no confundidas, diría Eckhart) y constituyen el germen del nuevo ciclo de manifestación que seguirá tras el Pralaya. 

[10]Ishvara: es el Regidor del Universo; el Señor; Brahman con cualidades o Saguna Brahman. Instrumento de Brahman o el Absoluto.

[11]Samskaras: son las impresiones que quedan tras la realización de una acción o la actividad mental. Son la base de los Vasanas o tendencias latentes.

[12] Este retorno a la manifestación no debe entenderse en el sentido vulgar de “reencarnación” del individuo en este mismo mundo u orden de realidad. En primer lugar, el estado individual se disuelve tras la muerte, tanto los elementos materiales como los psíquicos. En segundo lugar el principio Tradicional acepta la transmigración pero no de la individualidad; y ello no se produciría en el mismo mundo u orden de manifestación, ya que ello sería como ponerle límites a la infinitud de Dios. El elemento sutil al que se refiere Shankara es, podríamos decir, una resultante de fuerzas constituidas por las tendencias latentes o vasanas que impelen a la acción (karma). Para el estudio de la dinámica de estas fuerzas y entender mejor “qué es lo que transmigra” según la concepción tradicional hindú, recomendamos la lectura del Libro IV titulado Kaivalya de los Yogasutras de Patanjali. 

[13] Yama es juez de los hombres y rey del mundo oculto más allá de la muerte.

[14] Nombre y forma (nama - rupa). Son las dos características fundamentales de todo objeto de la manifestación. Nama es la característica vertical o más propia del ser transmigrante. Rupa es la horizontal o relacionada con todo lo que se adquiere del medio actual en donde se nace.

[15] Al aspirante a la liberación se le denomina mumukshu.

[16] Jivanmukta es el liberado en vida. Videhamukta es el que obtiene la liberación después de la muerte.

[17]Se distinguen tres tipos de Karma: Sanchita Karma, es aquel generado por el conjunto de acciones realizadas en las existencias anteriores a la actual y que está aun por “fructificar” –por manifestar sus efectos- o bien comenzando a hacerlo. Una parte de este Karma se manifiesta en la existencia actual. Prarabda Karma, es parte del Karma también generado en existencias anteriores pero la diferencia es que este Karma esta constituido por los efectos de aquellas acciones que ya han “fructificado” y que por tanto se experimentan como acontecimientos en la existencia presente. Kriyamana Karma, es el Karma que se va generando con las acciones que se realizan en la existencia presente y que por tanto va engrosando el SanChita Karma a modo se semillas de acontecimientos futuros.

[18] Shankara está diferenciando el camino de realización vía Yoga, de la liberación vía Conocimiento o discriminación (jñana yoga). La practica o sadhana del Yoga expuesta por Patanjali en los Yogasutras implica el seguimiento de ocho disciplinas que de manera general se pueden resumir en: 1) Yama, o aquello de lo que uno debe abstenerse: hacer daño a otros seres, mentir, robar, no recordar lo divino, posesividad. 2) Niyama, o lo que se debe cultivar: purificar el cuerpo y la mente, actitud de alegría y satisfacción, ascesis y dominio de los sentidos, reflexión sobre los textos sagrados, dedicar las propias acciones al Señor Supremo o Ishvara no apegándose a los resultados. 3) Asana, o la práctica de posturas adecuadas. 4) Pranayama o el control de la respiración. 5) Pratyahara o apartamiento de los sentidos. 6) Dharana o concentración. 7) Dhyana o meditación. 8) Samadhi o absorción en el Sí.

[19]Nadis son los canales que según la medicina tradicional India circula por el cuerpo la energía sutil.

[20]Punya es lo genera las acciones meritorias. Papas lo generan las no meritorias.

[21]El “cuarto estado” de la conciencia es el estado incondicionado que se corresponde con samadhi. Los otros tres estados de la conciencia son el estado de vigilia, el de sueño con ensueños y el de sueño profundo -sin ensueños. Aunque éste es un tema recurrente en la literatura Vedanta, recomendamos el estudio de los Comentarios a la Mandukhya Upanishad de Gaudapada. Él los llamaba los “cuatro cuarteles” o “cuatro estancias” de la conciencia. 

[22]Satva, Rajas y Tamas son las tres cualidades (Gunas) de Prakriti y que están en mayor o menor grado en toda la manifestación. Satva: Ascendente-Pureza; Rajas: Horizontal-Actividad; Tamas: Descendente-Inercia. En la  Prakriti original las tres cualidades están en equilibrio.  Al ser la manifestación universal el reflejo de Purusha (el Espíritu) sobre Prakriti, dicho refeljo da lugar por un lado a Ishvara (El Señor o Creador) al hacerlo sobre la “porción” satvica de Prakriti, y por otro a los Jivas (o individuos sujetos a la ignorancia o avidya) al hacerlo sobre mezclas en distintas proporciones de las tres cualidades satvicas, rajasicas y tamásicas.

[23]Bhuh, Bhuvah, Suvah y Mahah son cuatro de los siete mundos o Sapta Vyahrutis descritos en los Puranas.

[24]La vina es un instrumento de cuerda hindú.

[25]Manes son almas de personas fallecidas.

[26]En el hinduismo, Prajapati es dios de la procreación y protector de la vida.

[27]El ajña chakra es el sexto de los siete chakras o centros sutiles del cuerpo humano que se reconocen en el hinduismo. Es el centro psíquico, y se sitúa –simbólicamente- a la altura del entrecejo.

[28] La Smriti son las escrituras sagradas consideradas no-reveladas sino derivadas de la experiencia y reflexión de los sabios

[29] Los Pranas o “fuerzas vitales” son: Prana causa la respiración, Apana la excreción, Samana distribuye la esencia de los alimentos, Udana funciona con la garganta y divide el alimento, Vyana está en todo el cuerpo y ayuda al movimiento de las articulaciones.

[30] Los órganos de percepción o Jñanendriyas son: oído, tacto, vista, gusto, y olfato. Los órganos de acción o Karmendriyas son: palabra, generación, excreción, prensil, y locomoción. Existe una correspondencia entre cada uno de los cinco órganos de percepción y los cinco de acción con los cinco elementos que reconoce el hinduismo: éter, aire, fuego, agua y tierra.

[31] “Atman es pura luz y Beatitud, pura Conciencia, puro Sujeto. No hay nada que no esté en relación con esta Realidad; incluso el ‘objeto’ menos conforme a ella es todavía ella, pero ‘objetivada’ por Maya, el poder de ilusión consecutivo a la infinitud del Sí. Esta es la definición misma de la objetivación universal. Pero todavía hay que distinguir en ella dos modos fundamentales –uno ‘subjetivo’ y el otro ‘objetivo’-, el primero de los cuales es el siguiente: entre el objeto como tal y el Sujeto puro e infinito se sitúa en cierto modo el Sujeto objetivado, es decir, el acto cognitivo que devuelve el objeto bruto, por análisis y por síntesis, al Sujeto. Esta función objetivadora (en relación con el Sujeto, que entonces se proyecta, por decirlo así, en el plano objetivo) o subjetivadora (en relación con el objeto que es integrado en lo subjetivo y devuelto asi al Sujeto divino) es el espíritu conocedor o discernidor, la inteligencia manifestada, la conciencia relativa, luego susceptible de ser a su vez objeto de conocimiento. El otro modo fundamental de la objetivación puede describirse así: para realizar el Sujeto, que es Sat (Ser), Chit (Conocimiento o Conciencia) y Ananda (Beatitud), hay que saber que los objetos están sobreimpuestos al Sujeto y hay que concentrar la mente solamente en el Sujeto. Entre el mundo objetivo, que se identifica entonces con la ‘“ignorancia’ (Avidya), y el Sujeto, el Sí (Atman), se interpone una objetivación del sujeto. Esta objetivación es directa y central: es la revelación, la verdad, la gracia, y por tanto también el avatara, el gurú, la doctrina, el método, el mantra” (Frithjof Schuon. Perspectivas espirituales y hechos humanos. Ed. J.J. Olañeta. 2001

[32] Vasudeva es uno de los nombres de Brahman: “El Dios de lo Real”, “El que mora en el interior”, “El Si-mismo Supremo”.  Vasudeva era el nombre del padre avatar Sri Krishna.